La experiencia será un grado muy importante en el Grupo G del Mundial de Fútbol 2026. Bélgica, siempre un combinado potente, es quien debe ser protagonista junto a Egipto, otra selección que se tendrá que tener muy en cuenta. A priori, la polémica selección de Irán y Nueva Zelanda parten con una gran desventaja para pasar las siguientes rondas de la cita mundialista.
Bélgica y Egipto, dos países con grandes nombres
Thibaut Courtois y Kevin De Bruyne serán los líderes de la siempre esperanzada selección de Bélgica. Los Diablos Rojos forman un equipo que siempre tiene a grandes futbolistas, que aspiran a ganar los campeonatos, pero al final acaba acumulando una decepción tras otra. Muestra de ello es que su mejor resultado fue en el Mundial de 2018, cuando acabó en tercera posición, o en México 1986, siendo cuarta clasificada. Esta vez no es favorita, pero sí que deberá demostrar que es la gran candidata a liderar su grupo.
La otra selección que, a priori, debería acompañar a Bélgica en la próxima ronda de manera clara es Egipto. El combinado faraónico será liderado por Mohamed Salah, una de las figuras destacadas de la competición. Pero no estará solo, ya que a su lado estará Omar Marmoush, futbolista del Manchester City, y jugador llamado a ser el próximo líder del equipo africano.
Pero el nombre que también destaca con fuerza dentro de este grupo es el del futbolista juvenil del Barça Hamza Abdelkarim, que muy probablemente después del Mundial entrará en dinámica del primer equipo culé, bajo las órdenes de Hansi Flick. Es un delantero de solo 18 años, alto y potente en el juego aéreo, que podría ser uno de los referentes de la próxima década en el fútbol mundial.
Irán y Nueva Zelanda, buscando la tercera posición
Más allá de las dos grandes favoritas, aparece Irán, una selección que está siendo más noticia por la polémica extrafutbolística y el conflicto político que por su papel en el Mundial. Y aunque muchos ponen en duda su participación en el torneo, ahora mismo es uno de los focos de la competición. En el terreno deportivo, pretende superar por primera vez la fase de grupos.
Quien no se espera que pueda dar mucha guerra es Nueva Zelanda. La selección oceánica se ha clasificado por tercera vez en un Mundial y no jugaba esta cita desde 2010, cuando España fue campeona.
No será ni el grupo de la muerte ni seguramente el que nos deje los partidos más atractivos, pero sí que habrá el factor de los futbolistas estrella que darán mucho juego.
