El Girona ha sumado mucho más que un punto contra el Real Madrid (1-1). Porque a pesar de que no dormirá fuera de la zona de descenso, el equipo de Míchel ha demostrado que está más vivo que nunca, confirmando la mejora de las últimas jornadas con un partido de mucha personalidad. En la primera parte han sabido aprovechar la única ocasión clara que han tenido con un golazo de Ounahi, mientras que en la segunda, solo un penalti transformado por Mbappé ha sabido batir la resistencia gerundense. Con este resultado, el combinado de Xabi Alonso cede el liderato de la Liga a un Barça que el pasado sábado hizo los deberes contra el Alavés.
La fe del Girona mueve montañas...
El Girona ha afrontado el duelo contra el Real Madrid sin renunciar a su estilo. Pase lo que pase, mientras Míchel esté en el banquillo, la afición de Montilivi acompañará a un equipo que quiere ser protagonista con la pelota, tenga el rival que tenga enfrente. Este domingo no ha sido una excepción, ya que los locales han saltado al terreno de juego con valentía, intentando buscar la portería rival de forma insistente. No obstante, a medida que han pasado los minutos, la calidad del conjunto blanco ha podido bajar el ritmo, neutralizando el plan de los locales.

Ahora bien, a pesar de que el Real Madrid se ha apoderado de la posesión, ha sudado de lo lindo para generar ocasiones de peligro. Solo las cabalgatas de Kylian Mbappé inquietaban a Gazzaniga. De hecho, la primera ocasión importante no ha llegado hasta el minuto 39, con un remate de cabeza de Militao que el portero argentino ha rechazado con una parada providencial. Unos minutos más tarde, Mbappé sí que ha enviado el balón al fondo de la red, pero el VAR ha anulado la diana por unas manos previas del delantero galo. Parecía que el primero de los blancos estaba al alcance, pero en el último minuto del descanso, Ounahi ha culminado un rápido contragolpe con una definición excelsa que ha hecho enloquecer a Montilivi.
... con un ejercicio de resiliencia admirable
El Real Madrid ha vuelto de vestuarios con la voluntad de subir líneas. No le quedaba otra, ya que cualquier resultado que no fuera una victoria cedía el liderato al Barça. Esto ha propiciado que el Girona tuviera más espacios a la espalda de la defensa blanca. Y ha estado muy cerca de aprovecharlo: Vanat se ha quedado solo ante Courtois, pero el belga ha hecho una de sus paradas milagrosas para mantener a los suyos con vida. A partir de aquí, la ofensiva blanca ha sido total, hasta que Vinicius ha podido provocar un penalti que Mbappé ha transformado con un disparo raso y colocado, muy complicado para Gazzaniga.

Los minutos finales han sido un ataque constante del Real Madrid contra la portería del Girona. Sin embargo, el equipo de Xabi Alonso no ha encontrado la forma de penetrar la poblada y efectiva defensa gerundense, que ha acabado celebrando el punto como una victoria. Solo un remate de Mbappé en la última jugada del partido puso el miedo en el cuerpo de la afición gerundense, pero el disparo ha acabado fuera y Montilivi ha celebrado un punto de oro.