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Gigi Dall’Igna empieza a asumir que la continuidad de Marc Márquez en Ducati ya no depende únicamente de disponer de la mejor moto. Honda ha vuelto a aparecer alrededor del piloto de Cervera con una propuesta difícil de igualar con más dinero, liderazgo absoluto dentro del proyecto y la posibilidad de cerrar su carrera regresando a la fábrica con la que construyó su leyenda.

El principal problema para Ducati es la llegada de Pedro Acosta. El joven murciano está llamado a convertirse en el futuro de la marca y no aterrizará para ocupar un papel secundario. Márquez sabe que compartir el box con él implicaría repartir protagonismo, recursos técnicos y atención mediática. En Honda, en cambio, volvería a ser la referencia indiscutible desde el primer día.

Honda puede ofrecer lo que Ducati ya no garantiza

La fábrica japonesa dispone de una capacidad económica muy superior y puede presentar un contrato que Ducati difícilmente podría igualar. Márquez ya ha demostrado que el dinero no es su única prioridad, pero a estas alturas de su carrera también valora el reconocimiento y el control deportivo. Honda le permitiría liderar el desarrollo de la nueva moto y construir el equipo alrededor de sus indicaciones.

Marc Márquez Ducati

Además, la nueva reglamentación de 2027 puede reducir parte de la ventaja técnica acumulada por Ducati. Márquez tendría que elegir entre continuar en una estructura ganadora pero compartida con Acosta o apostar por el crecimiento de una Honda que ha invertido enormemente para volver a competir. La segunda alternativa implica más riesgo, aunque también ofrece una recompensa deportiva y emocional mucho mayor.

Dall’Igna ya no puede prometerle un liderazgo absoluto

Ducati quiere conservar al vigente campeón y públicamente mantiene que su renovación está encaminada. Sin embargo, Dall’Igna sabe que no puede garantizarle el mismo estatus cuando Acosta llegue al equipo. El murciano representa la apuesta de futuro y necesitará espacio para convertirse en campeón. Esa convivencia puede transformar el box en una lucha permanente por el control del proyecto.

La realidad es que todavía no existe confirmación de una oferta formal de Honda ni de una ruptura con Ducati. Márquez incluso ha señalado que su primera opción es continuar vestido de rojo. Pero las condiciones pueden cambiar rápidamente. Si Honda coloca sobre la mesa más dinero, liderazgo total y una moto competitiva, Dall’Igna tendrá motivos para temer que Marc elija regresar al lugar donde comenzó todo.