En el Real Madrid están encantados con el paso adelante que ha dado Eduardo Camavinga. Con solo 20 años, el centrocampista francés juega ya como un auténtico veterano, una enorme personalidad que no ha hecho más que aumentar la sensación de que hay que renovarle el contrato, ya que el número de clubes interesados en ficharlo no ha hecho más que crecer. Camavinga termina contrato en el 2027, pero tiene un salario bajo, por lo que Florentino Pérez, tal y como adelanta el periodista Fabrizio Romano, ha decidido adecuar la situación del francés a su rendimiento.

El nuevo contrato de Camavinga será hasta el 2028, con un aumento salarial considerable, así como también el de su cláusula de rescisión, que pasará a ser de 1.000 millones de euros, para alejar definitivamente los intentos del resto de gigantes de Europa de intentar fichar al jugador.

Eduardo Camavinga durante el Real Madrid - Getafe / Foto: Europa Press
Eduardo Camavinga, en un partido del Real Madrid / Foto: Europa Press

Una perla que llegó al Madrid sin hacer ruido

Eduardo Camavinga aterrizó en el Real Madrid sin hacer ruido, en el último día del mercado estival del 2021. Su nombre había sido recomendado por Zinedine Zidane y el Madrid, viendo como el fichaje de Mbappé era imposible, decidió ficharlo, justamente cuando parecía que Camavinga se iba a ir al PSG, a cambio de 31 millones de euros, procedente del Rennes. "Vengo a aprender y luego tengo que demostrar al entrenador que estoy preparado y disfrutar del tiempo de juego", afirmó el francés el día de su presentación.

En su primera temporada, a Camavinga le costó ganarse la confianza de Carlo Ancelotti, que tenía muy claro que el trío titular para el centro del campo lo debía formar Casemiro, Modric y Kroos. El francés, de hecho, logró sumar más minutos como lateral izquierdo, una posición en la que podía acumular experiencia, aunque no pudiera entrar tanto en contacto con el balón como le gusta.

Camavinga Modric celebrando gol Rodrygo Copa del Rey Real Madrid Atlético de Madrid / Foto: EFE
Camavinga, celebrando un gol con Rodrygo y Modric / Foto: EFE

Camavinga, cada vez más importante

Y lo mismo le sucedió la temporada pasada, en la que vio como Tchouaméni le quitaba los minutos que teóricamente le tocaban después de la salida de Casemiro. De nuevo, Ancelotti le dio minutos como lateral izquierdo, una posición en la que el jugador francés cada vez se muestra más cómodo, dando la sensación de ser la suya de origen. Y esta temporada, Camavinga ha vuelto a empezar la temporada como centrocampista, aunque ahora ya con más presencia en el equipo. Aún y así, en Nápoles ya volvió al lateral izquierdo, a pesar de que Ancelotti disponía de Mendy y de Fran García, que esperaron su turno en el banquillo.

Y es que la mejor noticia para el Real Madrid es que Camavinga rinde prácticamente bien siempre, sea como pivote defensivo, interior, falso extremo o lateral. Ello, unido a que solo tiene 20 años, le convierten en un futbolista imprescindible, lo que le ha valido una importante oferta de renovación. Es el presente y futuro del Real Madrid y Florentino Pérez no le va a dejar escapar.