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Fernando Alonso vuelve a mirar a Mónaco con ilusión. Aston Martin no ha tenido una temporada sencilla y el coche sigue arrastrando problemas importantes, pero el trazado del Principado abre una pequeña ventana de esperanza. No es un circuito cualquiera. En Mónaco el motor pesa menos, adelantar es casi imposible y una buena clasificación puede cambiar por completo el fin de semana. Por eso Alonso cree que, si el equipo acierta, el podio no es una locura.

Y es que Adrian Newey ha dado al asturiano motivos para creer. El ingeniero sabe que el Aston Martin tiene carencias, pero también entiende que Mónaco puede esconder algunos de esos defectos. En un circuito de baja velocidad, donde la carga aerodinámica, la tracción y la confianza del piloto son mucho más importantes que la potencia pura, el equipo puede estar más cerca de lo habitual.

Mónaco puede tapar los problemas del Aston Martin

La realidad es que Alonso no habla de una victoria fácil. Sabe perfectamente que ganar sigue siendo muy complicado, pero también sabe que Mónaco permite escenarios imposibles en otros circuitos. Una buena vuelta el sábado, una estrategia agresiva, un coche de seguridad o una carrera caótica pueden abrir la puerta a un resultado enorme.

Fernando Alonso Aston Martin Bahrain

El propio Alonso ya ha dejado claro que intentarán hacer el mejor fin de semana posible y que hay varios aspectos del coche que necesitan mejorar. Mónaco será una prueba importante para comprobar si el equipo ha encontrado soluciones, especialmente en zonas donde el coche ha sufrido durante la temporada. Uno de los puntos clave está en la caja de cambios. Si Aston Martin consigue corregir esos problemas y darle al piloto una respuesta más limpia, Alonso puede ganar confianza en un trazado donde cada centímetro cuenta.

Alonso se agarra a su gran oportunidad

El asturiano sabe que Mónaco no perdona. Un error en clasificación puede arruinarlo todo, pero una vuelta perfecta puede colocar al equipo en una posición inesperada. Ahí está la esperanza real. Newey también sabe que este tipo de circuitos pueden cambiar la lectura de un coche. No hace falta tener el mejor motor, sino un monoplaza estable, preciso y capaz de permitir al piloto atacar los muros sin miedo.

Así pues, Fernando Alonso llega a Mónaco con opciones reales de soñar. Ganar sigue siendo muy difícil, pero el podio ya no parece imposible. Si Aston Martin arregla sus puntos débiles y el fin de semana se vuelve loco, el asturiano puede tener una oportunidad que no quiere dejar escapar.