Cerca de dos millones de catalanes sufren alergias respiratorias en un año especialmente complicado por el incremento de la polinización. Las lluvias abundantes de este 2026 han favorecido el crecimiento de plantas y árboles, pero también han disparado la presencia de polen en el ambiente. Según la Societat Catalana d’Al·lergologia i Immunologia Clínica, este escenario ha hecho crecer al menos un 25% la demanda asistencial durante el invierno y la primavera.
Un año especialmente grave para los alérgicos
El presidente de la SCAIC, Gaspar Dalmau, ha calificado el fenómeno de "epidemia silenciosa en aumento" porque, según ha advertido en una entrevista con EFE, "sin darnos cuenta, va 'in crescendo' de forma exponencial". La exposición a niveles elevados de polen es uno de los factores que activan las alergias respiratorias y también puede favorecer la aparición de nuevos casos, a cualquier edad, por cambios en la madurez del sistema inmunológico, factores genéticos o una nueva exposición ambiental.
Uno de los episodios más evidentes se vivió por Sant Jordi en Barcelona, con el viento y el polen de plátanos, robles, encinas y parietarias como protagonistas de una jornada especialmente difícil para los alérgicos. "Esta mayor polinización ha provocado que, durante la primavera y el invierno, hayamos experimentado un aumento de al menos un 25 % en la demanda asistencial para atender alergias respiratorias en toda Catalunya", ha puntualizado Dalmau.
El incremento de polen no solo agrava los síntomas de las personas que ya tienen alergia, sino que también puede favorecer la aparición de nuevos casos. Según Dalmau, esto puede pasar a cualquier edad por cambios en el sistema inmunológico, factores genéticos o una nueva exposición ambiental.
Reconocer los síntomas y actuar a tiempo
Ante este contexto, Dalmau insiste en la importancia de reconocer los síntomas de enfermedades alérgicas como la rinitis, el asma, la dermatitis atópica o las alergias alimentarias. "En el caso de la conjuntivitis, lo son el picor en los ojos o el llorar; en el de las rinitis, el picor en la nariz o en el paladar o los estornudos; y cuando hay presión en el pecho, debemos vigilar los bronquios", ha detallado. La SCAIC defiende reforzar la concienciación, el diagnóstico especializado y el acceso a tratamientos como la inmunoterapia, mientras que en casos graves como una anafilaxia recomienda llamar al 112 para recibir "una atención médica inmediata". Dalmau también señala que cada vez hay más pacientes y con más complejidad. Por ello, considera clave mejorar la concienciación, apostar por el diagnóstico especializado y facilitar el acceso a tratamientos que puedan modificar la evolución de la enfermedad.