La situación de Fede Valverde en el Real Madrid ha entrado en un punto de no retorno. El uruguayo ha tomado una decisión firme sobre su futuro y ya ha trasladado al club que no seguirá ni con Arbeloa ni con Klopp al frente del banquillo. El motivo es que está cansado de ser utilizado como parche en el lateral derecho, y de ver cómo su papel en la medular ha dejado de ser una opción real.

Valverde considera que ha perdido su sitio natural en el equipo. Durante las últimas temporadas ha asumido con profesionalidad cada rol que le han pedido, pero la situación actual le ha llevado al límite. El uruguayo entiende que su carrera está entrando en un punto clave y que seguir sacrificándose tácticamente está afectando tanto a su rendimiento como a su proyección.

Hartazgo por jugar fuera de su posición natural

El gran problema para Valverde es que ninguno de los dos proyectos deportivos contará con él como centrocampista. Arbeloa no contempla devolverlo al centro del campo, por ahora, y Klopp, pese a valorar su despliegue físico, no parece que vaya a quitar a ninguno de los actuales titulares en el centro del campo. El uruguayo siente que su mejor versión se diluye jugando pegado a la banda. Considera que no se le está permitiendo crecer futbolísticamente ni asumir galones en la medular. La sensación es que el club prioriza otros perfiles y que él ha pasado a ser una pieza para tapar fugas.

Fede Valverde
Fede Valverde

Este escenario ha provocado un desgaste importante. Valverde no quiere seguir siendo el jugador que tapa agujeros y que siempre paga el precio de los ajustes tácticos. Insiste en que necesita un proyecto donde sea protagonista desde el centro del campo y no una solución de emergencia cada fin de semana.

El Manchester United, listo con 120 millones

En este contexto aparece el Manchester United, que ya ha presentado una oferta de 120 millones de euros para sacarlo del Real Madrid. En Old Trafford lo ven como el líder perfecto para su nuevo proyecto y le garantizan jugar en su posición natural, con peso ofensivo y libertad para llegar al área. Valverde cree que en la Premier puede brillar de verdad.

En el Real Madrid son conscientes de la magnitud del movimiento. Perder a Valverde sería un golpe duro, pero el mensaje del jugador es que su ciclo está cerrado. Ni promesas ni cambios de discurso parecen suficientes para convencerle. La oferta está sobre la mesa y el uruguayo ya ha elegido su camino.