El Espanyol se ha quedado sin su cuarta victoria consecutiva a domicilio. La visita al campo del Levante, un equipo en zona de descenso, parecía una oportunidad de oro para conseguir la mejor racha de su historia fuera de casa, pero los hombres de Manolo González han tenido que conformarse con un punto que no satisface. Sobre todo, teniendo en cuenta que en el minuto 53 se ha adelantado en el marcador gracias a un golazo de Carlos Romero y que el empate de los valencianos ha llegado justo en la jugada siguiente, en una de las pocas oportunidades de peligro que han generado en la segunda mitad. Además, los blanquiazules deberán estar muy pendientes de Javi Puado, que se ha marchado sustituido tres minutos más tarde de entrar en el terreno de juego a causa de unas molestias en la rodilla que tenía lesionada. No obstante, los barceloneses terminarán la jornada en la quinta posición, a cinco del Real Betis (6º) y a cuatro del Atlético de Madrid (4º).
Mucho respeto y poca acción
A pesar de que la clasificación marcaba una importante diferencia entre el Espanyol y el Levante, sobre el terreno de juego se ha visto un partido igualado desde la primera jugada. Ambos equipos, con estilos muy diferentes. Porque mientras el combinado valenciano apostaba por un juego de mucha posesión, los hombres de Manolo González intentaban hacer daño a través del contragolpe. Ahora bien, ninguno de los dos conjuntos quería tomar ningún riesgo. Y es que en un partido de esta índole, un error se puede pagar muy caro. Eso sí, los que han sido capaces de generar más ocasiones han sido los locales.
El hombre más peligroso del ataque del Levante ha sido Carlos Álvarez, un futbolista diferente que con sus internadas por la mediapunta ha inquietado la poblada defensa perica. No obstante, dos buenas intervenciones de Dmitrovic y un buen ejercicio defensivo de los blanquiazules han neutralizado todos los intentos valencianos. De hecho, la oportunidad más clara de la primera parte ha sido para el Espanyol, concretamente para Carlos Romero. El lateral de Torrent se ha encontrado en posiciones de delantero centro completamente solo, pero su remate se ha marchado demasiado alto. Esta oportunidad ha dado alas al conjunto barcelonés, que se ha ido al descanso con mejores sensaciones, a pesar de que con el marcador todavía igualado a cero
El golazo de Carlos Romero se queda sin recompensa
El paso por los vestuarios no ha frenado la mejora del Espanyol, que ha salido al terreno de juego con más valentía, embotellando al Levante en su área. Y en una de las primeras oportunidades que ha tenido, ha obtenido el premio gracias a un auténtico golazo de Carlos Romero. En una de sus internadas, el lateral ha enviado el balón al fondo de la red con una volea espectacular directa a la escuadra izquierda de la portería de Ryan. Tal como estaba el partido, parecía que esta diana podía llegar a ser decisiva, pero la alegría blanquiazul solo ha durado un minuto.
En la siguiente jugada de reanudar el juego, el Levante ha aprovechado un desajuste inexplicable de la defensa del Espanyol para volver a igualar el partido a través de las botas de Losada, resolutivo para aprovechar un buen pase de Dela. Con el empate en el marcador, Manolo González ha sacudido el banquillo con diferentes cambios ofensivos. Uno de ellos, la esperada entrada de Javi Puado. El catalán era una de las grandes esperanzas de los barceloneses; sin embargo, su partido ha durado bien poco, ya que ha tenido que ser sustituido solo cuatro minutos más tarde por problemas en la rodilla que tenía lesionada. Esta lesión ha desdibujado por completo el ataque de los visitantes, que se han tenido que conformar con un empate insuficiente.
