Yeremay Hernández sabe que su rendimiento en el Deportivo lo ha colocado entre los extremos más desequilibrantes de España, pero también que todavía no ha sido suficiente para entrar en los planes de Luis de la Fuente. Después de liderar el ascenso a Primera, el canario cree que necesita un escaparate mayor para dar el salto definitivo y acercarse a la próxima Eurocopa.
El Barça aparece como el destino que puede cambiar su carrera. No solo porque vestir de azulgrana representa uno de sus grandes sueños, sino porque competir junto a Lamine Yamal, Pedri y otros internacionales aumentaría inmediatamente su exposición. Yeremay entiende que mantenerse en el Deportivo La Coruña le garantiza protagonismo, aunque no necesariamente la atención constante del seleccionador nacional.
De la Fuente exige rendimiento al máximo nivel
La ausencia en la lista del Mundial fue un aviso. De la Fuente eligió extremos con experiencia internacional, capacidad para competir bajo máxima presión y continuidad en equipos acostumbrados a disputar títulos. Yeremay aportó goles, asistencias y desequilibrio en Segunda, pero el seleccionador quiere comprobar si puede reproducir esas cifras frente a defensas de Primera y en partidos europeos.
Fichar por el Barça le permitiría responder todas esas dudas de una vez. Tendría que ganarse minutos, aceptar una competencia enorme y demostrar que puede mantener su personalidad dentro de un sistema exigente. Su regate, cambio de ritmo y facilidad para aparecer por dentro encajan en el perfil que busca el club para la banda izquierda, aunque su llegada dependería de una operación compleja.
El Deportivo no facilitará su salida
Yeremay tiene contrato hasta 2030 y el Deportivo lo considera la pieza central del proyecto tras el ascenso. Su cláusula supera los cien millones, aunque varios clubes europeos ya han preguntado por su situación. El Barça no contempla pagar esa cantidad y necesitaría una negociación, posiblemente con variables, porcentajes futuros o la voluntad firme del futbolista.
El extremo no quiere romper con el club que confió en él, pero sabe que la Eurocopa puede pasar de largo si no acelera su crecimiento. En el Barça tendría menos minutos asegurados, aunque cada actuación pesaría mucho más ante De la Fuente. Ese es el dilema: continuar como estrella en Riazor o arriesgarse a empezar desde abajo en un gigante. Yeremay cree que ha llegado el momento de asumir el riesgo. Su sueño azulgrana y su ambición internacional apuntan en la misma dirección: cambiar el Deportivo por el Barça para demostrar que ya está preparado para la Roja.
