La situación de Dro no es un caso aislado dentro del Barça. El malestar entre varios canteranos con Hansi Flick va en aumento, especialmente entre aquellos futbolistas que consideran que su trabajo diario y su rendimiento no se traducen en oportunidades reales con el primer equipo blaugrana. La sensación es que cumplen con todo lo que se les pide, pero no acban de recoger los frutos del trabajo diario bien hecho.
En la can Barça, Flick defiende públicamente la apuesta por los jóvenes, pero en la práctica solo confía en un grupo muy reducido de ellos, lo elegidos de verdad. Para el resto, el salto al primer equipo se ha convertido en una espera interminable que muchos empiezan a considerar estéril.
Jofre Torrents y Marc Bernal, los siguientes en la lista
Entre los nombres que comparten el mismo sentimiento que Dro aparecen Jofre Torrents y Marc Bernal. Ambos creen merecen más minutos o, al menos, una oportunidad para demostrar su valía. Sin embargo, la falta de continuidad han terminado por generar frustración en dos jugadores que en verano estaban llamados a tener peso en el equipo.

Estos canteranos sienten que están atrapados en una tierra de nadie porque son demasiado buenos para el filial, pero invisibles para el primer equipo. Una situación que desgasta mentalmente y que lleva a muchos a plantearse seriamente su futuro lejos del Camp Nou como lo hizo Dro, que no quería esperar más.
Un problema que ya provocó salidas dolorosas
El precedente es claro. Héctor Fort y Ansu Fati ya vivieron situaciones similares. Ambos acabaron saliendo del Barça tras comprobar que, pese a su talento, no entraban en los planes reales del entrenador. En sus casos, la falta de oportunidades fue determinante para buscar continuidad lejos del club. En el vestuario y en el filial se percibe que Flick confía en los jóvenes, pero solo en aquellos a los que considera diferenciales desde el primer momento.
Dro se ha convertido en el último ejemplo de esta dinámica. Un jugador que ha decidido no esperar más porque cree que su crecimiento se frena. No es una cuestión de rebeldía, sino de supervivencia. Así pues, el Barça se enfrenta a un problema estructural con su cantera. La falta de oportunidades reales está empujando a varios talentos a replantearse su continuidad. Dro no es una excepción, sino el síntoma más reciente de que con Hansi Flick, solo unos pocos jóvenes tienen sitio.