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Hace tiempo que el 10 de agosto está marcado en la agenda como uno de los días claves para la operación de Julián Álvarez. Y es que es la jornada en la que el delantero argentino debe incorporarse a la disciplina del Atlético de Madrid después de concluir sus vacaciones estivales. Julián Álvarez quiere fichar por el Barça y así se lo va a hacer saber a Diego Pablo Simeone, un entrenador que siempre ha defendido que no quiere en su plantilla jugadores que no quieran estar.

Julián Álvarez sabe que la situación es complicada, límite, ya que Miguel Ángel Gil Marín se ha tomado como algo personal el caso del delantero argentino, hasta el punto de mover todos los hilos posibles para que el argentino, si tiene que irse, sea para fichar por cualquier club que no sea el Barça. Con el inicio de la Liga a la vuelta de la esquina, ha llegado el momento de apretar al máximo.

Julián Álvarez quiere reunirse con Simeone este lunes / Foto: Europa Press

El enfado de Miguel Ángel Gil Marín con Julián Álvarez

A Julián Álvarez no le salió nada bien la primera estrategia, la de salir en público a decir que quería irse del Atlético de Madrid. El jugador estaba molesto por la falta de palabra de Gil Marín, que presuntamente le había prometido una mejora de contrato que nunca llegó y después le aseguró que en verano le dejaría salir. Julián, cansado, decidió salir en público para pedir una solución.

La reacción del Atlético de Madrid no fue la esperada. Miguel Ángel Gil Marín se molestó y le hizo saber a Julián que solo saldría por la cláusula de rescisión, de 500 millones de euros, para después ofrecérselo al PSG y al Arsenal. Si se quería ir, sería a cualquier club del mundo que no fuera el Barça, a no ser que trajera los 500 millones.

Miguel Ángel Gil Marín, director general del Atlético de Madrid / Foto: Europa Press

Julián Álvarez le va a comunicar su decisión a Simeone en persona

Viendo que el camino se ha vuelto sin salida, Julián Álvarez ha optado por cambiar de estrategia, por el de la diplomacia. Hace unos días le pidió una reunión a Miguel Ángel Gil Marín. La respuesta no fue positiva. Lo último que le queda al delantero, pues, es hablar cara a cara con Simeone, reafirmarle que no quiere seguir en el Atlético de Madrid, que considera finalizada su etapa en el Metropolitano y que le ayude a salir del club.

Simeone, ya anticipando la jugada, afirmó este sábado que cuenta con Julián para la temporada que viene, aunque el argentino va a ser inflexible. Se quiere ir al Barça y considera una exageración pedir 500 millones de euros. La operación sigue siendo muy complicada, ya que Gil Marín está muy molesto con él, aunque esta semana ya debe quedar todo visto para sentencia. Mientras haya una oportunidad, por pequeña que sea, Julián va a seguir soñando.