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Hansi Flick prepara un cambio importante en el ataque del Barça después de la irrupción de Ebrima Tunkara durante la pretemporada. El joven ha convencido al técnico como alternativa para ocupar la mediapunta y moverse entre líneas, una función que hasta ahora pertenecía a Fermín López. La consecuencia inmediata es que Fermín dejará de competir por esa posición y empezará a trabajar como falso nueve dentro de la nueva estructura ofensiva.

El movimiento no supone que Hansi Flick haya perdido confianza en Fermín, sino que quiere aprovechar mejor sus virtudes. El andaluz tiene llegada, agresividad para atacar el área y capacidad para aparecer desde segunda línea. Además, él mismo ha reconocido que puede adaptarse al falso nueve y que ya conoce esa posición. Flick entiende que puede ofrecer profundidad sin necesidad de fichar otro delantero.

Tunkara cambia el reparto de minutos

Ebrima Tunkara ha sido una de las grandes sorpresas del verano. Con solo 16 años, el atacante ha impresionado por su técnica, personalidad y capacidad para jugar tanto por dentro como desde una banda. Fermín también ha destacado el nivel del joven, una señal de que su irrupción no está pasando desapercibida dentro del vestuario.

Ebrima Tunkara FC Barcelona Foto

Flick quiere protegerlo, pero necesita comprobar hasta dónde puede llegar. La idea es darle minutos como mediapunta, permitirle recibir entre líneas y aprovechar su cambio de ritmo cerca del área. Ese espacio era uno de los territorios habituales de Fermín, de modo que el técnico ha decidido evitar una competencia directa y buscar al internacional español una función distinta.

Fermín pasa a ser una solución para el nueve

La salida de Ferran Torres y la dificultad para cerrar un delantero han abierto un problema que Flick intenta resolver con recursos internos. Fermín puede actuar como falso nueve, bajar a recibir, arrastrar centrales y dejar carriles libres para Lamine Yamal y los extremos. Su capacidad para atacar el área desde atrás también puede convertirlo en una amenaza diferente a la de un delantero tradicional.

Por eso, hasta nuevo aviso, Fermín deja de ser la primera alternativa en la mediapunta. Tunkara gana terreno y Flick empieza a diseñar otro papel para un jugador que siempre ha destacado por su polivalencia. El cambio responde a una necesidad táctica: hacer sitio a uno de los talentos más prometedores de La Masia sin perder los goles y la intensidad de Fermín. Si la prueba funciona, el Barça puede encontrar dos soluciones internas: un mediapunta y un falso nueve preparado para competir desde el inicio.