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Richard Carapaz ha renacido en uno de los escenarios más exigentes y prestigiosos del Tour de Francia. El ciclista ecuatoriano tenía entre ceja y ceja acabar esta edición con una victoria de etapa y lo ha conseguido en Orcières-Merlette, en la primera de las tres grandes etapas de los Alpes que tienen que decidir la clasificación general. Después de entrar en la escapada buena del día, el corredor del EF Education-EasyPost ha lanzado un ataque decisivo en la última ascensión y ha dejado atrás a todos sus rivales para volver a alzar los brazos en la Grande Boucle dos años después.

Carapaz triunfa en una jornada de paz para los favoritos

El triunfo de Carapaz llega después de un inicio de año complicado para él, marcado por la pérdida de su madre y por una intervención quirúrgica. Pero el ecuatoriano ha vuelto a demostrar que es uno de los ciclistas más resilientes del mundo. Esta es su primera victoria de la temporada, la segunda en un Tour en toda su carrera.

En cuanto a los favoritos, ha sido una jornada relativamente tranquila. Han entrado a más de cuatro minutos de Carapaz, reservándose para las próximas dos etapas alpinas que tendrán una repercusión vital en la clasificación general. Pogacar ya tiene su quinto Tour prácticamente asegurado, pero la batalla por la segunda y tercera posición todavía está más abierta que nunca.

Carapaz se reivindica con un triunfo de prestigio

Richard Carapaz ha asegurado que la victoria en la 18.ª etapa del Tour de Francia es el premio a la insistencia después de varios intentos frustrados. "Ha sido un día especial, volver a ganar en el Tour es algo que ha costado mucho", ha afirmado el ecuatoriano, que ha dedicado el triunfo a su familia. "Habíamos intentado la victoria varias veces, pero había sido imposible. La mejor recompensa es saber que el trabajo que hago se puede ver recompensado con victorias como esta", ha añadido. También ha destacado la dificultad de una etapa en la que "había que estar atento a todos los cortes" para entrar en la escapada decisiva.

El ciclista del EF ha explicado que tenía esta jornada "entre ceja y ceja" y que incluso se dejó ir en la clasificación general para poder buscar una victoria de etapa. "Mi estilo es ser agresivo y, cuando tengo piernas, no me dejo nada y lo intento todo", ha afirmado. Carapaz ha recordado que el recorrido era muy parecido al de SuperDévoluy, donde ya ganó hace dos años, y ha admitido que "cada día es más difícil ganar en el Tour". Aun así, todavía se marca dos objetivos: acabar entre los diez primeros y llegar a París con el maillot de la montaña, aunque reconoce que la presencia de Pogacar hará que sea "complicado".