José Mourinho considera que Bernardo Silva puede aportar control, pausa y experiencia al centro del campo del Real Madrid, pero no cree que sea suficiente para resolver por sí solo el problema estructural del equipo. El portugués ha sido probado en el doble pivote durante la pretemporada, aunque su mejor versión aparece más cerca del área y con libertad para asociarse. Y, aunque lo hará bien, no puede jugar siempre ni todos los minutos.
Por eso, Mourinho ha puesto otro nombre encima de la mesa, como lo es el de Nico González. El centrocampista del Manchester City, formado en La Masia, ofrece un perfil mucho más natural para acompañar a Aurélien Tchouaméni. Tiene físico, recorrido, capacidad para recibir bajo presión y experiencia jugando como pivote en estructuras que exigen controlar la posesión desde atrás.
Nico encaja mejor junto a Tchouaméni
Nico no es Rodri Hernández, pero precisamente ahí aparece una de las razones que convencen a Mourinho. El técnico no busca necesariamente otro organizador que monopolice la base de la jugada, sino un futbolista capaz de complementarse con Tchouaméni. Mientras el francés protege, Nico puede conducir, romper líneas y aparecer algunos metros por delante.
Su formación en el Barça también pesa en la valoración. Creció interpretando el juego posicional, aprendió a recibir orientado y entiende cuándo debe fijar su posición o abandonar la base para generar una superioridad. Después pasó por Valencia, Oporto y Manchester City, acumulando registros distintos que lo han convertido en un centrocampista más completo y con nivel de sobra.
Mourinho quiere liberar a Bernardo
El fichaje tampoco sería sencillo. Nico tiene contrato largo con el City y públicamente ha transmitido que quiere continuar en Inglaterra. El club inglés perdió a Bernardo este verano y también necesita proteger una medular en transición, por lo que no existe ninguna necesidad evidente de venderlo. Mourinho, sin embargo, quiere que el Madrid pregunte por sus condiciones.
La idea del entrenador es clara, porque Bernardo puede ayudar, pero no debe cargar con una función que no corresponde completamente a sus características ni aguantará jugarlo todo. Nico permitiría que el luso no tenga una carga excesiva. No tiene el cartel de Rodri ni costaría lo mismo, pero su encaje puede ser incluso más lógico. Mourinho busca estructura antes que nombre y considera que el otro Rodri del Manchester City, formado en La Masia, puede resolver una necesidad que sigue abierta. Además, su edad ofrece recorrido suficiente para convertirse en una pieza de varios años, algo especialmente atractivo para una plantilla que necesita recuperar equilibrio, piernas y continuidad en el centro.
