En el Barça no existe debate posible cuando se menciona el nombre de Pedri. El club ha trasladado al centrocampista canario una postura absolutamente firme ante el creciente ruido de mercado que lo rodea. Las propuestas que han ido llegando desde distintos gigantes europeos, todas ellas con cifras de enorme impacto, han recibido exactamente la misma respuesta desde los despachos azulgranas.
La posición de la entidad blaugrana es inequívoca. Pedri no está en venta bajo ningún escenario negociable. No hay espacio para conversaciones, fórmulas diferentes ni operaciones novedosas. El mensaje que se da a todo aquel que pueda llamar es que cualquier intento de fichaje choca frontalmente con un muro contractual diseñado precisamente para evitar este tipo de situaciones.
La cláusula como declaración de intenciones
El Barça se remite de forma estricta a la cláusula de rescisión fijada en el contrato del futbolista. Una cifra de 1.000 millones de euros que, en términos prácticos, equivale a declarar al jugador absolutamente intocable. No se trata de una simple referencia jurídica, sino de una herramienta que blinda completamente al centrocampista ante el interés de algún club estado.

Las ofertas multimillonarias recibidas, lejos de abrir un debate, han reforzado la determinación del club. En el Barça entienden que Pedri es mucho más que un activo de mercado. Se trata de una pieza estructural del proyecto deportivo y uno de los futbolistas llamados a sostener la identidad competitiva del equipo durante la próxima década.
Pedri ya conoce el escenario
El propio jugador ha sido informado de esta línea de actuación por parte del Barça. La comunicación interna elimina cualquier incertidumbre y despeja interpretaciones externas. Pedri sabe que el club no contempla su salida y que no existe negociación posible fuera del marco de la cláusula. Y es que en el Barça consideran que determinados perfiles como Pedri o Lamine Yamal trascienden cualquier valoración económica. La continuidad del canario se interpreta como una cuestión estratégica y no económica.
Dentro del ecosistema azulgrana, Pedri es un futbolista clave, tanto por rendimiento como por proyección. Su peso en el modelo de juego y su capacidad para ordenar el ritmo del equipo lo convierten en una figura insustituible. Así pues, la postura del Barça no deja espacio a interpretaciones. Pedri no se vende ni nada por el estilo, es intocable. La cláusula de 1.000 millones actúa como una declaración pública de intenciones, porque el canario es una pieza capital del presente y del futuro del club.