El Barça creía haber dado un paso decisivo para fichar a Rodri Hernández. Joan Laporta había autorizado una ofensiva y el club trabajaba con la idea de presentar al Manchester City una propuesta cercana a 70 millones de euros. Incluso se habían estudiado las condiciones salariales del centrocampista, convencidos de que el bloqueo con el Real Madrid abría una oportunidad inesperada.
Sin embargo, la operación se ha detenido antes de entrar en su fase definitiva. Rodri habría dado su palabra al Real Madrid y ha trasladado a su entorno que solo contempla vestir de blanco si abandona Manchester. El jugador ha pedido que se ignoren otras propuestas, incluida la del Barça, porque no quiere provocar una subasta ni romper el compromiso alcanzado.
Rodri bloquea cualquier oferta que no sea del Madrid
La decisión modifica completamente la posición del Manchester City. El club inglés puede escuchar propuestas superiores, pero sabe que ningún traspaso será posible sin el consentimiento del futbolista. Rodri tiene contrato hasta 2027 y conserva suficiente fuerza para decidir su destino, especialmente si está dispuesto a permanecer otra temporada antes que aceptar una alternativa que no desea.
El Barça confiaba en que su estilo, la presencia de Pedri y la posibilidad de convertirse en jefe del centro del campo resultaran argumentos suficientes. También estaba dispuesto a realizar un esfuerzo importante por su traspaso. Pero Rodri prioriza el proyecto del Real Madrid y considera que allí encontrará el reto que quiere para cerrar su etapa en la Premier.
Laporta pierde una operación que veía preparada
El golpe es importante porque Laporta entendía que las altas exigencias del City podían romper las conversaciones con el Madrid. La oferta de 70 millones pretendía aprovechar ese distanciamiento y obligar a los ingleses a elegir entre negociar o arriesgarse a perder valor en 2027. Todo estaba preparado para avanzar, pero la voluntad del jugador invalida el movimiento.
El Madrid todavía deberá alcanzar un acuerdo económico con el City, que mantiene una valoración superior. La palabra de Rodri no garantiza el fichaje, aunque sí deja al Barça prácticamente fuera. Deco no quiere invertir semanas en convencer a un futbolista que ya ha elegido y deberá activar otras opciones para el pivote. Laporta estaba preparado para firmar uno de los golpes del mercado, pero llegó tarde, ya que Rodri ha bloqueado cualquier oferta sin sello blanco y espera que sus agentes conviertan su compromiso en un traspaso durante este verano. Si los clubes no pactan, seguirá en Manchester, pero no cambiará Madrid por Barcelona. Al menos, por ahora.
