Fernando Alonso mantiene intacta su ambición por ganar más y más y su horizonte deportivo no se limita exclusivamente a la Fórmula 1. Aunque su presente está firmemente vinculado a Aston Martin, el piloto español contempla distintos escenarios para 2027, especialmente si el proyecto actual no alcanza el nivel de competitividad necesario para luchar por el campeonato del mundo.

La lógica que rodea al asturiano es coherente con su trayectoria. Alonso nunca ha ocultado su interés por explorar desafíos fuera del Gran Circo, una filosofía que ya ha marcado etapas imporantes a lo largo de su carrera. Su historial en competiciones de máximo prestigio refuerza la idea de que su futuro no depende únicamente de la evolución de un monoplaza.

Más allá de la fórmula 1

En caso de que Aston Martin no logre consolidarse como aspirante real al título, Alonso valora seriamente la posibilidad de redirigir su energía hacia otros objetivos de primer nivel. Dos pruebas emergen de forma natural en cualquier sondeo sobre su futuro como las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Le Mans.

Fernando Alonso Aston Martin EFE

La Indy 500 representa una cuenta pendiente de enorme simbolismo en la carrera del bicampeón del mundo. La victoria en Indianápolis le permitiría completar uno de los hitos más codiciados del automovilismo internacional. Alonso ya ha probado ese escenario, y su interés por regresar nunca ha desaparecido del todo. En paralelo, Le Mans ocupa un lugar especial en su historial. El español conoce perfectamente la exigencia de la resistencia, disciplina en la que ya ha demostrado capacidad ganadora. La prueba francesa continúa siendo uno de los desafíos más prestigiosos del calendario global.

Un 2027 abierto a retos extra

El planteamiento de Alonso no responde a un distanciamiento de Aston Martin, sino a una visión diferente de su carrera. A sus ojos, la competitividad es el factor decisivo. Si el coche no permite aspirar a lo máximo en Fórmula 1, otras competiciones ofrecen escenarios igualmente atractivos y exigentes. El piloto entiende que su ventana deportiva en la élite es finita y que cada temporada debe orientarse hacia proyectos capaces de ofrecer objetivos ambiciosos. IndyCar y resistencia encajan perfectamente en esa lógica, al combinar dificultad técnica, relevancia histórica y exposición internacional.

De cara a 2027, Alonso no se ata a un único camino. Aston Martin es su presente, pero su ADN competitivo lo mantiene atento a cualquier desafío que le permita seguir luchando por victorias de máximo nivel. En su hoja de ruta, la motivación no se negocia: siempre debe existir un reto a la altura de su ambición.