El problema de las 'vacas sagradas' del vestuario del Barça aumenta a medida que avanza la temporada. Las especulaciones sobre que la entidad catalana estaría tratando de deshacerse de sus fichas a partir del próximo 30 de junio cada vez son más comunes y, excepto Sergi Roberto, se habla de que el FC Barcelona 2023/24 no contará ni con Sergio Busquets, ni con Gerard Piqué, ni con Jordi Alba entre sus filas.
El fin de ciclo puede llegar y es comprensible cuando se trata de futbolistas que tienen 34, 35 y 33 años respectivamente, pero la historia coge un tono mucho más oscuro en vista de la rumorología que apuntan desde el programa 'El Chiringuito de Jugones'. Concretamente, es el periodista Eduardo Inda, director del portal web okdiario.com, que asegura que la relación entre los capitanes y Xavi Hernández se ha vuelto muy tensa.

"Hay una guerra total y absoluta entre Xavi Hernández y las vacas sagradas"
Según se asegura en el espacio presentado por Josep Pedrerol, "hay una guerra total y absoluta entre Xavi Hernández y las vacas sagradas". No solamente indica que ya no queda nada de aquella relación entre compañeros de vestuario, sino que subraya que "los tres jugadores acusan a Xavi de haberles dejado tirados, traicionado y vendido delante de Laporta y de la cúpula del club".
El caso es que, en cada debacle deportiva del equipo, los que acaban siendo señalados son ellos y no precisamente por la figura de capitanes, sino porque son quien está cometiendo la mayoría de errores que han condenado al combinado blaugrana a la Europa League y a caer en el Clásico por 3-1. De añadida, y para colmo, si su puesto en el once ya es un foco de debate, el factor económico también les juega en contra. Gerard Piqué cobraría unos 30 millones de euros anuales, mientras que Busquets y Jordi Alba percibirían 24. Con todo, el problema no es el dinero que tendría que cobrar en un futuro, sino el que les tendría que haber llegado en un pasado.

El Barça debería 120 millones de euros a Piqué, Busquets y Jordi Alba
El quid de la cuestión reside en la información que el Barça debería 120 millones de euros a Gerard Piqué, Sergio Busquets y Jordi Alba en concepto de "dinero que dejaron de percibir más los intereses de demora y el IPC". Inda comenta que los capitanes habrían declarado la guerra al técnico egarense porque consideran que tiene un pacto con Joan Laporta con el fin de cerrar sus ciclos a finales de la presente temporada tratando de ahorrarse los pagos que un día se difirieron.
Busquets tiene contrato hasta el verano de 2023, quedaría libre y todo apunta que emprenderá una nueva aventura en los Estados Unidos. La vinculación de Piqué también caduca en ese entonces, pero una cláusula lo prolongaría de manera unilateral hasta el verano de 2024 si el central barcelonés juega más del 35% de minutos en juego esta temporada. Jordi Alba es el que tiene el contrato más duradero, también hasta el 2024. Con todo, ya quedó claro que el Barça no se casa con nadie, ya que intentó cederlo al Inter de Milán durante el último día de mercado.