L'Auditori de Vilafranca del Penedès ha acogido este viernes por la noche el acto de entrega de la cuarta edición de los Premios Vinari, galardones nacidos con la voluntad de dar a conocer los mejores vinos de Catalunya. En este sentido, en el marco de la gala se ha proclamado los vinos tintos Vd'O 1.10 2010 de la bodega Vinyes d’Olivardots (DO Empordà), el Vall Llach Vi de Finca Mas de la Rosa 2013 (DOQ Priorat) y el cava Jaume Giró y Giró Selecte Gran Reserva Brut Nature 2008 como mejores vinos y espumoso catalanes de este 2016.
La gala ha sido el acto final de esta edición del certamen que arrancó la primavera pasada con una convocatoria a todas las bodegas catalanas y que ha conseguido la participación de más 850 referencias de vinos amparados bajo las doce denominaciones de origen de Catalunya.
Un jurado profesional formado por una sesentena de sumilleres, enólogos, profesionales de la distribución, exportación y comunicación de vinos; y algunos de los miembros del Panell Oficial de tastadors de Catalunya, han evaluado a ciegas todos los vinos que este año se han presentado a concurso. En total se han entregado 150 galardones.
Los vinos han participado en doce categorías, cada una de las cuales ha recibido un Vinari de Oro, tres Vinaris de Plata y cinco Vinaris de Bronce, más alguno extra en caso de empate. Asimismo, como novedad, se han incorporado nuevos reconocimientos, como el Premio Vinari Nissan al Mejor Vino Ecológico, que ha recaído en Bernat Oller 2014, de la bodega Heretat Oller del Mas; el Premio Vinari Agbar ala Mejor Etiqueta de Vino, para Negre de Folls 2015 de Vins de Pedra, y los Vinaris Especiales a las DO, que reconocen los tres mejores vinos de cada una de las doce Denominaciones de Origen de Catalunya.
Finalmente, los responsables del certamen destacan el auge de los vinos elaborados a partir de la variedad samsó (carinyena) que ha habido en esta edición, tanto en su expresión del Empordà como del Priorat. También el reconocimiento de las variedades locales blancas como la malvasía de Sitges, el picapoll del Pla de Bages, la garnacha para vinos rosados y negros frescos a lo largo de todo el territorio, el afinamiento de las mezclas de moscatel con otras variedades como la parellada y macabeo para espumosos, y el envejecimiento oxidativo de la pasa blanca para reivindicar un estilo de generosos que completan la gran variedad de estilos de vinos que se producen en Catalunya.