Con la proclamación de la Primera República española (febrero, 1873) se hizo visible el enfrentamiento entre republicanos unitaristas (que proponían un modelo político unitario) y los republicanos federalistas (que defendían una arquitectura política confederal). Este enfrentamiento se convirtió en un conflicto cuando una serie de ciudades del territorio republicano, especialmente del este y del sur y partidarias de la constitución de una república confederal, proclamaron unilateralmente los cantones (julio, 1873)