Esta madrugada se celebra la 98.ª edición de los Premios Óscar en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Después del golpe sobre la mesa que dio el año pasado el cine independiente con los cinco oscars para la brillante Anora de Sean Baker, este 2026 van a la cabeza en las apuestas Sinners, el gótico sureño con giro vampírico de Ryan Coogler, con dieciséis nominaciones; y Una batalla tras otra, la singular mezcla de sátira política antitrumpista y acción de Paul Thomas Anderson, que aspira a trece estatuillas. Por su parte, la coproducción catalana Sirât, dirigida por Oliver Laxe y protagonizada por Sergi Lópezopta a llevarse los premios de mejor película internacional y de mejor sonido.  Este año repite por segunda vez consecutiva como maestro de ceremonias el cómico y presentador Conan O'Brien, que en la anterior edición realizó un muy celebrado trabajo cargado de humor y referencias a las películas nominadas.

Como novedad de esta 98.ª edición, por primera vez se entregará el premio a mejor casting, por lo que la cifra de estatuillas asciende a veinticuatro. La película que aspira a ganar la mayor parte de ellas es Sinners, que de manera sorpresiva ha roto el récord de nominaciones. Con dieciséis, supera la marca que habían fijado en distintos años Eva al desnudo (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016), que optaron catorce premios cada una. El film de Ryan Coogler producido por Warner Bros también ha roto otro récord, el de más personas afroamericanas nominadas por una misma película.

Sin embargo, la nominada que lidera las apuestas en la categoría de mejor película es Una batalla tras otra. Definida por muchos críticos como la gran película de Hollywood del año, la nueva obra del aclamado —y siempre olvidado por los Oscars— director californiano Paul Thomas Anderson presenta una singular mezcla de sátira política cargada de comedia negra y de acción, al estilo de los hermanos Coen. En ella, Leonardo DiCaprio interpreta a un antiguo revolucionario de la frontera sur de Estados Unidos, un tanto tragicómico, que se ve obligado a salir de su escondite y desempolvar el fusil para salvar a su hija de un implacable y a veces también ridículo coronel interpretado por Sean Penn. Se trata de una adaptación libre de la novela Vineland (1990), de Thomas Pynchon, uno de los novelistas estadounidenses más importantes vivos y a quien Anderson ya adaptó en Puro Vicio (2014). La película, explícita y desacomplejadamente política, aborda las redadas contra inmigrantes en el país y los centros de detención, precisamente el año en el que el presidente Donald Trump ha lanzado una cacería sin precedentes con grupos armados contra la inmigración irregular. Una batalla tras otra se ha hecho por ahora con casi todos los premios previos a mejor película, incluyendo el Globo de Oro, el Critics Choice Awards y el Bafta.

Conan O'Brien, presentador de la gala de los Oscars / EFE

¿El primer Oscar para Paul Thomas Anderson?

Asimismo, Paul Thomas Anderson tiene muchos números para hacerse con el Oscar a mejor director por primera vez en su carrera. El director californiano, autor que también escribe sus guiones, ha estado nominado sin éxito en otras tres ocasiones por Pozos de Ambición (2007), El hilo invisible (2007) y Licorice Pizza (2022). También a mejor guión por Boogie Nights (1998), Magnolia (2000) y Puro vicio (2015). Con todo, se enfrenta por la estatuilla a los sobresalientes trabajos de Ryan Coogler en Sinners, Josh Safdie por Marty Supreme, Joachim Trier por Valor sentimental y Chloé Zhao por Hamnet —esta última ya lo ganó en 2020 por Nomadland—.

Además de las dos favoritas, en la categoría de mejor película compiten también la adaptación de Frankenstein de Guillermo del Toro protagonizada por Oscar Isaac, Jacob Elordi y Mia Goth; Bugonia, la comedia negra de ciencia ficción del griego Yorgos Lanthimos, de nuevo en colaboración con la actriz Emma Stone; la notable película de carreras F1, con Brad Pitt y Javier Bardem; Marty Supreme, una comedia dramática deportiva de Josh Safdie en la que Timothée Chalamet da vida a un explosivo jugador de tenis de mesa inspirado en Marty Reisman; Sueños de trenes, el celebrado wéstern sin acción de Netflix sobre un trabajador ferroviario a principios del siglo pasado; y Valor sentimental, el drama familiar del noruego Joachim Trier.

Leonardo DiCaprio en Una batalla tras otra / Warner Bros

Timothée Chalamet y Jessie Buckley, a la cabeza en las categorías de actuación

También es un año de récords en las categorías de actuación. Timothée Chalamet, que no ha ganado ningún Oscar todavía, se ha convertido con 30 años en el actor más joven desde Marlon Brando en haber sido nominado en tres ocasiones. Este podría ser el año de Chalamet, que ya ganó el premio del sindicato de actores y es el favorito para hacerse por fin con el Oscar a mejor actor por su trabajo en Marty Supreme pese a su reciente polémica sobre la ópera y el ballet. Compite con DiCaprio, Ethan Hawke por Blue Moon, Michael B. Jordan por Sinners y el brasileño Wagner Moura —conocido por su papel de Pablo Escobar en la serie de Netflix Narcos— por El agente secreto

Por su parte, la actriz Emma Stone, que ya tiene dos oscars en su casa, es con 37 años la segunda persona más joven en la historia de los premios en haber sido nominada siete veces a lo largo de su carrera, solo superada por Walt Disney. Este año aspira a la estatuilla por Bugonia. Sin embargo, la favorita para llevar el Oscar a mejor actriz es la irlandesa Jessie Buckley, que ya ha ganado el Bafta, el SAG y el Globo de Oro por su actuación como Agnes Shakespeare, mujer del dramaturgo, en el drama de época Hamnet, basada en la novela homónima de Maggie O'Farrell. También están nominadas Rose Byren por If I Had Legs I'd Kick You, Kate Hudson por Song Sung Blue y la noruega Renate Reinsve por Valor sentimental.

Sergi López en Sirât, de Oliver Laxe

Sirât aspira a ganar mejor película internacional y mejor sonido

La coproducción catalana Sirât, por su parte, aspira a llevarse dos oscars. Está nominada en las categorías de mejor película internacional y de mejor sonido. El film de Oliver Laxe compite en la primera categoría con la brasileña El agente secreto, de Kleber Mnedonça; Un simple accidente, la película iraní de Jafar Panahi que compite por Francia y que se hizo con la Palma de Oro del festival de Cannes por encima del film de Laxe —que obtuvo el Premio del Jurado, la medalla de plata—; la noruega Valor sentimental; y La voz de Hindi Rajab, película tunecina dirigida por Kaouther Ben Hania. En los Globos de Oro la vencedora fue El agente secreto, film sobre la dictadura brasileña; mientras que Valor sentimental se impuso en los Bafta.