Maties Palau i Ferré (1921-2000) fue un artista bastante conocido, sobre todo como pintor, pero también como ceramista y como escultor. Pero su tarea productiva se interrumpió en los años sesenta y en la actualidad su figura es poco recordada. Ahora Francesc Marco-Palau, nieto de la hermana del pintor, publica, en un intento de recuperar la memoria del personaje, El pintor que cremava els seus quadres. Assaig biogràfic de Maties Palau Ferré (ed. Gregal).

Arlequín, chica y tres palomas de colores de Palau Ferré

Arlequín, chica y tres palomas de colores. Maties Palau Ferré.

El fuego purificador

Marco-Palau explica, en esta obra, cómo un artista que se hizo famoso por pintar grandes cuadros acabó siendo conocido por quemar sus obras en su estudio. Maties Palau Ferré era un hombre introvertido y tranquilo, y con poca vocación de protagonismo. No quería hacer grandes performances y, a pesar de todo, pintaba cuadros de gran calidad, con mucho detalle, y después los destruía en un fuego en el centro de su taller. No lo hacía como espectáculo, sino que para escenificar nada ante el público, sino para expresar su rebelión íntima hacia un mercado del arte que había sido extremadamente duro con él. Un conflicto judicial, que el libro de Marco-Palau explica en detalle, le hizo perder la confianza en los sistemas habituales de circulación de la obra de arte. El desengaño fue mayúsculo y la solución que encontró el arista fue la destrucción de la propia obra. Palau Ferré elaboraba con mucho cuidado sus cuadros, como si les fuera a vender, y cuando ya los tenía terminados, los destruía... Su revuelta, que tuvo mucha resonancia, incluso en los medios de comunicación internacionales de la época, duró una década.

Poesía de Palau Ferré

Poesía. Maties Palau Ferré.

El pintor que soñaba con París

Palau Ferré, nacido en 1921, se salvó por poco de luchar a la guerra civil, pero sufrió duramente la posguerra. Tras salir de su Montblanc natal estudió en la barcelonesa Llotja, con Subirachs y Guinovart, en un momento en que el franquismo trataba de controlar estrictamente el mundo del arte. Marco-Palau nos recuerda que el pintor, "como mucha gente de su generación querían romper con la oscuridad del franquismo y conectar con lo que se hacía a nivel internacional". Palau consiguió una beca para ir a París que le marcó para siempre. Allí entró en contacto con muchos artistas reconocidos, como el escultor húngaro Láslzó Szabó y se impregnó por completo de la cultura francesa (en su pintura siempre volverían los temas franceses).

Chica con panera de peras

Chica con cesta de peras. Maties Palau Ferré.

El retorno

El 1963 Palau Ferré decidió volver a su tierra natal y se instaló en Montblanc. Allí, en contacto con la naturaleza de su infancia y de la gente de su pueblo, esperaba poder producir arte con completa tranquilidad. Pero el problema judicial le provocó una gran angustia e interrumpió su carrera. Hasta muchos años más tarde no recuperó el ritmo productivo... Y entonces decidió ceder muchas de las obras que iba produciendo. Pero no había perdido a sus admiradores: su obra se siguió vendiendo y unos años antes de su muerte Maties Palau Ferré todavía recibió varios homenajes que le restituyeron su confianza en el mundo del arte.

Piezas de la Sagrada Familia de Palau Ferré en la Seu d'Urgell

La Sagrada Familia en el noviciado de la Sagrada Familia del Urgell en la Seu d'Urgell.

Tropezada con la Iglesia

Palau Ferré también tuvo una confrontación con la Iglesia. Las monjas de la orden de la Sagrada Familia del Urgell le pidieron una escultura para la fachada del noviciado de la orden, en la Seu d'Urgell. El artista hizo una obra con su estilo característico y la colgó en la fachada. Poco después le comunicaban que las monjas consideraban su obra demasiado atrevida y que la retiraban. No duró ni 24 horas colgada. La guardaron, en muy malas condiciones, en un almacén. A pesar de todo, tres décadas más tarde las monjas se replantearon su negativa y, finalmente, volvieron a colgar la escultura. Cuando| llamaron a Palau Ferré para comunicárselo, este tuvo una gran alegría.

Francesc Marco Palau

Un recuerdo especial para el abuelo

Francesc Marco-Palau y su hermana Rosa de les Neus quieren recuperar la figura de Francesc Marco-Palau, que nunca tuvo hijos y que tenía mucho de aprecio por sus sobrinos y sobrinos-nietos. Y se han planteado, ahora que se acerca el centenario del nacimiento del artista, investigar su figura. Este libro no es sino una versión divulgativa de un volumen mucho más ambicioso que los dos hermanos quieren presentar en 2021, en el que se catalogará el conjunto de la obra de Palau Ferré. La que, afortunadamente, se salvó de la quema.

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