Este mediodía se ha realizado la ceremonia funeraria del historiador Josep Fontana, en el barcelonés Tanatorio de Les Corts. Han asistido  al entierro la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el presidente del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts, Carles Duarte, y numerosas personalidades del mundo de la historia y del campo académico. En el funeral se ha querido recordar a Josep Fontana como historiador, pero también como persona comprometida con las libertades y con la lucha antifranquista

El erudito

Dicen que Fontana era un hombre de un conocimiento inmenso. Carles Santacana, director del departamento de Historia Contemporánea de la UB, ha destacado su "saber enciclopédico". Hijo de un librero de viejo, asiduo en el mercado dominical de libro usado de Sant Antoni, bibliófilo empedernido y lector voraz, amaba los libros con pasión y los devoraba continuamente. Era un experto en numerosas materias de historia, pero podía hablar con fluidez sobre muchos temas. Todo el mundo coincide en que tenía una capacidad de trabajo extraordinaria unida a una gran curiosidad vital.

El historiador

Josep Fontana ha sido, según el historiador Borja de Riquer, "el único historiador salido de contexto catalán de dimensión universal", un hombre reconocido como maestro por historiadores del mundo entero. En el acto fúnebre se ha destacado que este discípulo de Pierre Vilar, Ferran Soldevila y Jaume Vicens Vices fue un hombre que dio un impulso muy fuerte a la historiografía catalana vinculándola a los estudios que se estaban haciendo en Europa. En realidad, tocó numerosas temáticas y siguió con interés lo que hacían en otras partes del mundo. Su discípulo Joaquim Albareda, profesor en la UPF, ha explicitado que "se acercó como nadie al concepto de historia total". De hecho, se ha destacado que las tesis de este profesor fueron aceptadas incluso por académicos que piensan de forma muy diferente a él.

El luchador comprometido con las luchas sociales

Albareda ha destacado que en sus estudios Fontana siempre estuvo atento a los vencidos de la historia, y ha destacado el compromiso social de este intelectual, "inequívocamente de izquierdas", pero "lejos de toda heterodoxia". Gonzalo Pontón, compañero de Fontana en  muchas aventuras editoriales y vitales, ha querido ir más allá de su producción intelectual y ha recordado muy emocionado que Fontana fue activista del PSUC en la clandestinidad, que se jugó mucho, y que fue expulsado de la Universidad de Barcelona por sus posicionamientos políticos: "Este es el hombre que luchó cada día por una sociedad más justa e igualitaria". Pontón ha querido recordar que esto lo hizo no sólo como activista político, sino también en el ámbito personal. Hoy mucha gente destacaba que Fontana siempre fue un hombre dispuesto a ayudar a los otros y a hacerles un favor.

Un hombre arraigado en el país

Fontana era un reconocido catalanista. "Sus clases rezumaban nacionalismo", explica su ex alumno Albareda, "pero también humanismo y espíritu crítico". Borja de Riquer, en su parlamento en el acto funerario, ha destacado que los estudios de Fontana son claves para entender "los orígenes y los caminos que nos han llevado en Catalunya a los problemas actuales", y ha apuntado que para él la historia era "un compromiso de servicio a la sociedad y al país". La alcaldesa Ada Colau ha afirmado que "lo echaremos mucho de menos, especialmente ahora que el país pasa por momentos complejos".

Los legados

Josep Fontana formó a varias generaciones de historiadores. En las universidades siguen enseñando sus discípulos y los discípulos de sus discípulos. Sus conocimientos, sin duda, se transmiten todavía en las aulas. Y no sólo en Catalunya. En toda la América Latina, sus libros forman parte de las bibliografías recomendadas y se siguen reeditando. Gonzalo Pontón ha asegurado que Fontana "está tan vivo como siempre, porque sus libros contienen una potencia de vida tan activa como su espíritu". Joaquim Albareda ha apuntado que la creación del Instituto de Historia Jaume Vicens Vives (IHJVV) es una aportación clave de Fontana para los estudios de históricos en Catalunya. Jordi Morell, de la biblioteca del IHJVV, destaca el legado bibliográfico que ha dejado Fontana a la Universitat Pompeu Fabra. Cedió 30.000 volúmenes de su biblioteca personal al IHJVV, y parece ser que se comprometió a que los 20.000 restantes fueran transferidos a la UPF a su muerte. "Es una aportación personal de primera magnitud", comenta Morell, tanto en libros de historia actuales como en fondos históricos. Y destaca que algunos de estos materiales se pueden consultar desde casa mediante la Biblioteca Digital de Catalunya. "Es una aportación personal de primera magnitud" que resultó clave para consolidar la biblioteca del IHJVV, comenta Morell, quien destaca la generosidad de Fontana, que compraba los libros que pensaba que podían interesar a los miembros de su comunidad académica,  sólo para cederlos. Carles Santacana destaca que "Fontana también hizo magisterio a través de las editoriales". En las colecciones que él dirigía se publicaron algunos historiadores y pensadores extranjeros que se convirtieron en figuras clave del pensamiento mundial. Gracias a la tarea de Fontana podemos encontrar en las librerías obras que han transformado el mundo de la historia. Ada Colau ha lamentado que Fontana no haya podido recoger la Medalla de Oro de la Ciudad, que se le había concedido en julio. Y ha anunciado que en octubre la ciudad le rendirá un acto póstumo de homenaje.

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