Jo Nesbø, uno de los escritores de novela negra más populares en estos momentos, ha visitado Barcelona para presentar La sed (editado por Proa en catalán y por Penguin Random House en castellano). Se trata de una novela policíaca, con el inspector Harry Hole, héroe de muchas de sus narraciones, como protagonista. En este caso, Hole se enfrentará a un asesino con serie que sufre síndrome de Renfield, el llamado "vampirismo clínico" una enfermedad que impulsa a la gente a ver sangre e incluso a ingerirla (a veces con relación con su deseo sexual). El escritor afirma que la obra está basada en casos reales, como el del "vampiro de Düsseldorf". Estos días estará presente en el festival Kosmopolis, para participar en un diálogo con Marc Pastor y con los organizadores de Serielizados sobre el cambio climático, porque fue el autor de la idea original de la serie Occupied, con una trama centrada con una invasión rusa de Noruega para controlar los recursos petroleros y gasísticos (una serie que provocó algún problema diplomático entre Noruega y la Rusia de Putin).

Jo Nesbo escritor Novela negra - Sergi Alcàzar

Un hombre de acción

Jo Nesbø es un hombre muy activo: antes de ser escritor fue futbolista y batería de una banda de rock, y se ganaba la vida como analista financiero, aunque  también había trabajado también como periodista. Juan Insua, director de Kosmopolis, lo define como un "hombre vitalista" y se felicita porque Nesbø demuestra que "la literatura puede hacer seres felices y no sólo seres torturados", y que "se puede ser escritor y ser feliz". De hecho, como mínimo a nivel profesional, el escritor noruego tiene motivos para ser feliz. Sus obras se han traducido a 50 idiomas, y ha tenido un gran éxito de público y de crítica. Sólo la estirpe de Harry Hole ha vendido 33.000.000 de ejemplares en todo el mundo. Nesbø  ha obtenido numerosos premios. Ha escrito literatura infantil, pero él asegura, siguiendo a su compatriota Aksel Sandemose, que "sólo vale la pena escribir sobre la muerte, y el amor". Y sus historias tienen mucho amor, y mucho odio, porque según él, "no puede existir el amor sin el odio".

Inalcanzable felicidad

La sed empieza en un momento en que Harry Hole es feliz: ha dejado la policía, se ha casado con Rachel, su compañera... Vive una vida familiar armónica... Pero el protagonista tiene problemas para gestionar su felicidad, y por eso no puede durar mucho tiempo. Harry Hole "tiene la sensación de que está encima una capa de hielo que se puede romper en cualquier momento, y eso sucederá durante la obra, obviamente". En Oslo aparecerá un asesino en serie, que bebe la sangre de sus víctimas, y se sospecha que puede ser un afectado por el vampirismo clínico. Mientras el asesino tiene sed de sangre, Harry descubre que quiere resolver este caso para calmar su propia sed, la sed de triunfar en la captura de un asesino que se le ha escapado.

Dilema vital

Harry sacrifica su relación familiar para volver a su trabajo de detective. Harry Hole es alcohólico, pero es más que eso, es un adicto a la investigación, un cazador de asesinos. Para Jo Nesbø este es un conflicto al que mucha gente se tiene que enfrentar: tiene que asumir misiones, incluso misiones que no conllevan dinero ni fama, pero para las que se sienten imperativamente llamados porque se consideran los más capaces para hacerlas. Nesbø lo compara con los soldados que han servido en Afganistán o en Iraq y que, al cabo de algún tiempo de estar en sus casas, piden volver al frente, no se sabe exactamente porque. También menciona a los astronautas que fueron a la Luna y que dejaron a sus familias para apuntarse a una misión que podía parecer suicida.

Espejo

Lo más inquietante de La sed es que, en ella, asesino e investigador están movidos por un mismo deseo, por una misma sed. Es un mundo simétrico. Jo Nesbø lo explica: los asesinos en serie tienen que hacer siempre otro crimen, porque el primer crimen no lo consideran perfecto y lo quieren mejorar. Y en el caso de Harry le pasa lo mismo: cuando captura a un asesino quiere más, no hay satisfacción". Pero la misma insatisfacción que sienten el vampiro, como asesino en serie, o Harry, como investigador, la siente Nesbø como escritor. Afirma que se podría pensar que al acabar una novela tendría que estar muy satisfecho, "pero el sentimiento no es este". Dice que siempre, al cerrar un libro, se pregunta si todo el esfuerzo hecho ha valido la pena, y si la novela es lo bastante redonda. Dice que en realidad, cuando es más feliz es cuando ha escrito las primeras páginas, el primer capítulo: "En aquel momento sabes perfectamente lo que quieres escribir. Tu única misión es no estropear demasiado la perfecta idea que tú tienes en aquel momento".

Jo Nesbo escritor Novela negra - Sergi Alcàzar

Sin bien, ni mal

Jo Nesbø es especialista en retratar malvados, pero a pesar de todo, no tiene nada claro cuál es la naturaleza del mal. Incluso asegura que es imposible describir qué es el mal. Afirma que nos quieren hacer creer que el bien y el mal se distinguen por reglas creadas por Dios, pero que claro está que no lo son: son las sociedades las que crean sus reglas morales para funcionar. Y, justamente, por eso, apunta que su literatura no ofrece respuestas, sólo formula nuevas preguntas.