Derna (entonces Estado berberisco de Trípoli y actualmente Libia), 13 de mayo de 1805. Hace 221 años. Un cuerpo de la Infantería de Marina de Estados Unidos, comandado por el teniente William Eaton y reforzado con mercenarios griegos y turcos, y con el apoyo constante desde el mar de la Armada estadounidense, completó la operación de conquista del puerto y plaza de Derna. La victoria de los estadounidenses se escenificaría con la plantación de la bandera de las “barras y estrellas” por primera vez en la historia fuera de las fronteras de Estados Unidos y lejos del continente americano. Pero, ¿por qué se libró aquella batalla? ¿Qué intereses tenía la joven nación de Estados Unidos en aquella región que explicarían aquella operación militar?

Mapa político del Mediterráneo en 1805. Fuente Warfare History
Mapa político del Mediterráneo en 1805 / Fuente: Warfare History

¿Qué era Estados Unidos en aquel contexto histórico?

En el año 1805, Estados Unidos era una joven nación y era el primer Estado de tradición y cultura europeas creado fuera de los límites geográficos del continente europeo. En 1805 hacía tan solo veintidós años que había ganado su independencia (1783). Y hacía tan solo dieciocho años que había promulgado su Constitución (1787), que sería la carta fundacional de la nación norteamericana. Y era también una nación con un gran potencial económico. Dos años antes (1803), había adquirido por quince millones de dólares de la época (el equivalente al presupuesto del gobierno de Washington de una anualidad y media), la colonia francesa de Luisiana —el valle de los ríos Misuri y Misisipi—, que le había hecho duplicar su extensión inicial y la había proyectado hacia el oeste del continente norteamericano.

Representación del USS Philadelphia destruido por la artillería tripolitana. Fuente U.S, Academy Naval ´Museum Collection. Maryland
Representación del USS Philadelphia, destruido por la artillería tripolitana / Fuente: U.S. Academy Naval Museum Collection. Maryland

¿Qué intereses podían tener los estadounidenses de 1805 en el norte de África?

Estados Unidos de 1805 aún no era una potencia mundial. Pero los “padres de la patria” —la generación de gobernantes que conducía los destinos del país desde la guerra de la Independencia (1775)— ya habían sentado las bases para convertirla en la potencia que acabaría siendo. En los Estados del norte, ya se había desarrollado un potente aparato de fabricación, con un peso destacado del sector textil, que competía con los telares británicos y que se proveía con materia prima (algodón y lana) de los Estados islámicos del norte de África. Y si bien es cierto que el gobierno federal había comprado Luisiana para convertirla en el gran productor de algodón y de lana, también lo era que el tiempo transcurrido no había permitido, todavía, obtener los primeros frutos de aquella empresa.

¿Qué otros intereses podían tener los estadounidenses de 1805 en el norte de África?

Los fabricantes textiles estadounidenses habían abierto una vía de comercio con los Estados islámicos del norte de África, con una balanza claramente favorable a Estados Unidos. Los incipientes emporios comerciales estadounidenses importaban algodón y lana del Magreb y exportaban los textiles manufacturados a los mercados que, anteriormente, les habían provisto de materia prima. Además, con esta inercia de intercambios, los estadounidenses se proveían de té y especias, que los comerciantes magrebíes intermediaban desde el Extremo Oriente, esquivando así las estrategias monopolistas de los grandes emporios coloniales —las compañías privadas de comercio— británicas y neerlandesas.

Representación que ilustra una tripulación norteamericana capturada. Fuente U.S, Academy Naval Museum Collection. Maryland
Representación que ilustra una tripulación estadounidense capturada / Fuente: U.S. Academy Naval Museum Collection. Maryland

¿Cómo protegían estos intereses comerciales?

A principios del siglo XIX, la marina de Estados Unidos no tenía la capacidad de ataque y de respuesta que podían tener las armadas de las grandes potencias militares y económicas de la época (la británica o la francesa, por ejemplo). Pero desde la finalización de la guerra de la Independencia (1783), sí que había podido botar una marina de guerra con garantías para proteger el comercio marítimo con los Estados islámicos del norte de África. De aquella época data la primera presencia estable de la marina de Estados Unidos en el Mediterráneo. El precedente de la actual Sexta Flota —que patrulla en el Mediterráneo desde 1945— sería una pequeña flota formada por las fragatas USS Argus, USS Philadelphia, USS Intrepide, USS Nautilus o la USS Hornet.

¿De quién debía protegerse el comercio estadounidense del norte de África?

A principios del siglo XIX, el norte de África era un avispero. El Imperio otomano, que había gobernado la región con mano de hierro, había iniciado el camino de la contracción territorial. Durante el último cuarto del siglo anterior (1775-1800), había cedido la costa norte del Mar Negro al Imperio ruso, los Balcanes al Imperio austrohúngaro, y los dominios del norte de África o bien se habían deshecho de la tutela otomana (Marruecos) o bien se habían convertido en Estados independientes (Argel, Túnez, Trípoli). En el caso del norte de África, aquel nuevo dibujo no presentaba una policromía homogénea. Mientras que los marroquíes cultivaban las relaciones diplomáticas con las potencias europeas, argelinos, tunecinos y tripolitanos se habían entregado a la piratería contra el comercio occidental.

Recorrido de los infantes de marina de Eaton hasta Derna. Fuente U.S. Academy Naval Collection. Maryland
Recorrido de los infantes de marina de Eaton hasta Derna / Fuente: U.S. Academy Naval Collection. Maryland

¿Qué representaba esto para el comercio estadounidense?

La actividad de la piratería era una actividad muy lucrativa para quienes la practicaban. Desde finales del siglo anterior, los piratas berberiscos habían capturado una gran cantidad de barcos mercantes estadounidenses y habían exigido el pago de estratosféricos importes por el rescate de sus tripulaciones. El ejecutivo de Washington, sorprendido por la hostilidad de naciones que no eran enemigas de Estados Unidos, y a la vez presionado por su propia sociedad, aceptaría pagar rescates que, en algunos casos, eran de un millón de dólares, una cifra que representaba el 10% del presupuesto anual del gobierno de Estados Unidos. Incluso, intentaría negociar el pago de una cantidad fija para impedir el ataque a barcos mercantes estadounidenses.

Los intereses económicos de los emporios comerciales estadounidenses

Pero el pago de rescates no erradicaba el fenómeno. Y en Washington las opiniones cada vez serían más contrarias a pagar rescates, ya que se consideraba que, lejos de resolver la cuestión, alimentaba el fenómeno. Y esta sería la razón que explicaría el progresivo despliegue de la marina de guerra de Estados Unidos en el Mediterráneo. Inicialmente (1787-1805), con un resultado discreto. Pero tras la conquista estadounidense de Derna (1805), que acababa con el conflicto llamado Guerra de Trípoli (1801-1805), lograrían la práctica erradicación de la piratería islámica. Detrás de la primera plantación victoriosa de las “barras y estrellas” fuera de territorio norteamericano, estaban los intereses económicos de los emporios comerciales privados de Estados Unidos.