Biel Mesquida, escritor y poeta mallorquín, ha recibido este lunes el 58º Premi d'Honor de les Lletres Catalanes, concedido por Òmnium Cultural en una gala celebrada en el Palau de la Música Catalana. En un discurso notablemente reivindicativo ha defendido la importancia de la lengua, la libertad, la ciencia, la cultura y la paz, informa la agencia ACN. El premiado ha aprovechado la ocasión para reivindicar la labor de los docentes catalanes, actualmente en huelga, y ha expresado su apoyo: "Donde haya un maestro, que los políticos agachen la cabeza avergonzados". El presidente de Òmnium, Xavier Antich, por su parte, ha pedido "no perder el norte" en "tiempos de incertidumbre". "Más lengua catalana, más escuela y más cultura para todos", ha subrayado.
Mesquida (Castelló, 1947) ha sido reconocido por Òmnium Cultural por ser "un creador verbal que ha desarrollado todos los géneros (poesía, novela, obra teatral, artículo periodístico y crítica literaria)" y porque "lo ha hecho siempre en lengua catalana" en 50 años de trayectoria. El veredicto del jurado, que se hizo público el pasado marzo, asegura que "se premia a un autor libre, activo y defensor de los valores que nos hacen humanos apasionados en tiempos de tinieblas". El premiado ha recibido 20.000 euros. Mesquida publicó hace unos meses el nuevo libro de poesía Trast (LaBreu).
Reconocimiento de su activismo por la lengua
Los miembros del jurado destacaron que el autor "ha defendido la lengua y la cultura catalanas como activista y director de iniciativas fundamentales como el Festival de Poesia de la Mediterrània". El jurado describió sus obras como "monumentos barrocos que contagian pasión y llevan las lecciones mesquidianas a su apogeo". Por otro lado, también se le reconoció que, "en una situación política y social en que la ultraderecha ataca de manera sistemática los fundamentos", su primera novela, L'adolescent de sal (1975), "fue revolucionaria y abrió las letras catalanas a las corrientes internacionales". "Desde su publicación definitiva, ha abierto los ojos, los cerebros y los corazones a las posibilidades más libres de la narratología", añadía.
Cuando se dio a conocer que había ganado el premio, Mesquida ya advirtió sobre "la emergencia lingüística" que vive el catalán, y reivindicó como "soldados" de la lengua. "Todavía los catalanes no tenemos el trabajo hecho. El franquismo todavía está ahí, revestido de falsa condescendencia o groseramente con las cartas marcadas", señaló. En este sentido, dijo que "la situación nos obliga a reaccionar y comprometernos" ante "el ahogo premeditado" en el País Valencià, las Illes Balears y la Catalunya del Nord.
