Fran Susín, el conocido nutricionista que revoluciona las redes sociales con sus vídeos, enseña productos de supermercado que son ideales para perder peso y mantener una dieta equilibrada y sana. Enseña el valor nutricional de muchos de los productos y también muestra trucos y errores. Por ejemplo, en este último reel muestra que “lavar el pollo no es malo, pero sí peligroso”. Es una costumbre muy habitual en las cocinas españolas, especialmente en las personas de edad avanzada. Hay personas que lavan todo antes de cocinar y es una práctica totalmente innecesaria según el nutricionista, pero también puede suponer graves riesgos para la salud si no se toman precauciones adecuadas.

Son muchas las personas que lavan el pollo por costumbre, porque creen que puede tener alguna cosa que les pueda perjudicar a la salud, y la acción que llevan a cabo es aún más peligrosa. Creen que “eliminan la suciedad o bacterias”, pero realmente, según Susín, que coincide con otros expertos en seguridad alimentaria, este lavado puede hacer más mal que bien a nuestro organismo.
Mejor lavar el pollo con una servilleta para evitar contaminar la cocina
Una bacteria muy común en el ave cruda es la salmonela. Cuando una persona enjuaga el alimento con agua del grifo, las gotas y salpicaduras puedes dispersar estas bacterias por el fregadero, superficies cercanas, utensilios o incluso otros alimentos, aumentando de esta forma el riesgo de contaminación cruzada en la cocina.
Asegura que estas bacterias no desaparecer por lavar el pollo. Para poderlas eliminar realmente y con seguridad, habría que cocinar el pollo hasta que alcanzase una tempera tura interna adecuada. De al menos 74 grados en el centro de la pieza. El calor lo que hace es destruir por completo los microorganismos peligrosos de forma efectiva sin necesidad de enjuagar el pollo.
Fran Susín dice que no es “malo”, si se hace siempre tomando todas las medidas de precaución, como evitar salpicaduras y limpiar cualquier superficie con la que haya estado en contacto el pollo. Normalmente, cuando limpian el pollo no controlan la zona de desinfección, es entonces cuando se convierte en algo peligroso más que beneficioso. Hay que extremar todas las precauciones.
Además, Fran Susín indica que todo el pollo que se compra en una gran superficie ya ha pasado sus controles previos de higiene, no hace falta volverlo a lavar en casa. La mejor opción para el nutricionista es secarlo con papel de cocina, de esta forma evitas el contacto con el agua y no arrastra la bacteria más allá del producto.