Seguramente habéis oído hablar alguna vez del anisakis, un parásito que puede estar presente en el pescado crudo. Pero no es la única especie que puede llegar a nuestro plato y al organismo. También se encuentran en alimentos que consumimos diariamente como el pescado, carne y verduras. No obstante, el peligro radica principalmente en la forma de cocinar o consumir el producto. Por este motivo, bien informados y con hábitos saludables el riesgo prácticamente es inexistente.
El anisakis es una especie de gusano que suele aparecer en pescados y cefalópodos, como la merluza o los calamares, entre otros. No siempre aparece, aunque es fácil detectarlo gracias a la mayor vigilancia.
AZTI, un centro científico y tecnológico especializado en el medio marino y la alimentación ha publicado un informe en el que verifican que han encontrado anisakis en el 100% de las merluzas europeas analizadas. Curiosamente, también encontraron este parásito en el 20% de anchoas.
Para prevenir el Anisakis es importante congelar el pescado
Desde que apareció este informe se vio a la merluza con otros ojos. Sin embargo, no quiere decir que este pescado sea peligroso para la salud, ni mucho menos. El riesgo radica en el pescado crudo como el sushi, el ceviche o los boquerones en vinagre.
Si el parásito está vivo puede provocar anisakis en nuestro cuerpo produciendo un fuerte dolor abdominal, náuseas y vómitos. En algunas personas también puede manifestarse con reacciones alérgicas, incluso severas.
Son pocas las veces que se han dado caso de anisakis, pero para evitarlo y garantizar la salud, lo importante y más seguro es congelar el pescado antes de consumirlo crudo. En casa basta con congelarlo a –20 °C durante al menos cinco días. En bares y restaurantes esta medida es obligatoria por ley (Real Decreto 1420/2006).
A día de hoy los controles sanitarios son muy buenos y limitan al mínimo el riesgo de infección. No hay que dejar de comer ese alimento porque existan parásitos. Como comentamos, la mayoría de infecciones suceden en casa por malas prácticas y desconocimiento. Es importante el orden y la limpieza, no dejar la comida cruda, si vamos a consumir un alimento crudo, como el sushi, cocinar el pescado previamente, y conservar el producto siempre a una temperatura óptima. Esto hará que el riesgo de contraer anisakis sea prácticamente nulo.
Cuidar nuestra salud no implica dejar de disfrutar la comida. Solo necesitamos conocer los posibles riesgos y actuar con responsabilidad. Quienes cuentan con buena información pueden tomar decisiones más acertadas. Comprender cómo evitar estas infecciones nos permite seguir comiendo sushi, jamón o ceviche sin temor, pero con criterio.
