El Festival Cruïlla ha decidido trasladar su presencia digital del dominio .com al dominio .cat, una decisión que toma en el marco de su nueva campaña de comunicación “Cruïlla es casa”. La ocasión llega justo cuando la presencia del .cat en internet cumple 20 años. La metáfora es casi literal: el Cruïlla cambia de casa en la red. Y, como cualquier mudanza, no es solo un cambio de dirección. Es una manera de decir dónde uno pertenece. Y los datos apuntan al hecho de que el Cruïlla pertenece a Catalunya. Más del 90% de su público es catalán y mayoritariamente proviene del Área Metropolitana de Barcelona, y además, más del 50% de los asistentes repiten año tras año. El festival de música de los catalanes, pues, encuentra una dirección propiamente catalana, también en internet. 

Según Genís Roca, presidente de Accent Obert, el movimiento del Cruïlla tiene una lectura que va más allá del caso concreto: “Cuando un proyecto como el Cruïlla decide pasarse al .cat no está haciendo un cambio técnico: está diciendo dónde está su casa. Veinte años después de aquella movilización cívica que hizo posible el .cat, vemos cómo las marcas con una identidad clara entienden que ser globales y ser de un lugar concreto no solo es compatible, sino que es, a menudo, lo que las hace relevantes”.  Este año, el dominio .cat celebra los 20 años de existencia. Veinte años desde que una movilización cívica extraordinaria —65.468 personas y cerca de 3.000 empresas— consiguió que la comunidad catalanohablante tuviera su propia identidad en Internet. Fue el primer dominio del mundo concedido a una comunidad lingüística y cultural, y continúa siendo un referente internacional con más de 117.000 dominios activos.