Jair Bolsonaro empieza a sufrir las consecuencias de ser un negacionista de la covid, a pesar de haberse contagiado. El presidente de Brasil se ha desplazado hasta Nueva York para participar en la primera Asamblea General de la ONU presencial desde que estalló la pandemia, pero al querer ir a comer, se ha encontrado con una desagradable sorpresa.

Bolsonaro comiendo pizza en la calle de Nueva York / Instagram
Aparte de negacionista, Bolsonaro también es antivacunas y por eso se ha negado a protegerse contra la covid. Aunque hasta ahora no se había tenido que enfrentar a ninguna consecuencia de esta decisión, al llegar a la ciudad norteamericana no ha podido entrar en ningún bar o restaurante para comer y ha tenido que comerse un trozo de pizza de pie y en la calle. Lo ha hecho acompañado de miembros de su equipo, que también dudan de la efectividad de las vacunas. El presidente, siempre dispuesto a entrar en cualquier polémica, ha reaccionado en la imagen con un tuit en la cual se pueden ver varios emoticonos, entre los cuales una ciudad y un trozo de pizza.
Pasaporte covid
Gilson Machado, ministro de Turismo del país, que también sale a la foto, ha compartido la imagen en las redes.
Desde el pasado mes de agosto, Nueva York exige a los vecinos que presenten el pasaporte covid para poder acceder a bares y restaurantes pero también a comercios o gimnasios, por ejemplo. En su segunda jornada en la ciudad, Bolsonaro ha tenido una pizca más de suerte. Apostando por la cocina de su país, ha comido en un restaurante brasileño que ha improvisado para él un reservado, eso sí, al aire libre.
"Todavía no".
Bolsonaro también se ha reunido con el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson. Al inicio de la pandemia este también se mostraba escéptico con el hecho de tener que imponer restricciones a la población, pero su gestión cambió después de contagiarse de covid y tener que ser ingresado en una UCI.
En este sentido, Johnson ha asegurado que querría haber visitado Brasil mucho antes, pero por culpa de la pandemia no lo ha podido hacer. Por eso ha animado en la población que se vacune, y si puede ser con AstraZeneca, vacuna anglosueca, mejor. Ante esta presión, Bolsonaro ha reconocido que todavía no se ha vacunado, ya que después de haberse contagiado, considera que está suficientemente portegido contra el virus.