Los ronquidos son un problema que afecta tanto a quien los sufre como al acompañante de cama. En la larga lista de productos y artilugios antironquidos, destacan las populares tiras nasales para abrir las vías respiratorias, las almohadas especiales que “animan” a cambiar de posición si se ronca demasiado, las aspiraciones de vapor o los sprays nasales y enjuagues con aceites esenciales que descongestionan las vías respiratorias y ayudan a roncar menos. Sin embargo, aunque se carece de evidencia científica, algunos alimentos y plantas han demostrado ser eficaces contra los ronquidos, ya que mejoran la circulación sanguínea y la capacidad respiratoria.

Primer paso: perder peso
Los ronquidos se originan cuando el paladar blando y la úvula (conocida de forma popular como «campanilla») bloquean de manera parcial las vías respiratorias mientras se duerme. Las causas son tantas y tan variadas, que poner remedio sólo a una de ellas puede provocar frustración porque, aunque de forma temporal se deja de roncar o se ronca menos, con el tiempo el problema reaparece.
Los expertos aseguran que roncar no es una enfermedad, aunque la falta de tratamiento, si se acompaña de apnea obstructiva (la respiración cesa durante unos segundos), puede provocar serias enfermedades a largo plazo: aumento de riesgo cardiovascular (hipertensión, arritmias) y fuertes cefaleas, entre otras. Las causas más comunes responsables de los ronquidos son la congestión nasal por resfriados o alergias, el agrandamiento de las amígdalas, las deformaciones en la nariz, como el tabique desviado, y el consumo de alcohol.
El exceso de peso también contribuye a que se ronque más; al entrar el aire, la grasa acumulada en la zona del cuello vibra y genera ruido. En España, según la última encuesta nacional de salud (ENS 2006), un 37,8% de los adultos sufre sobrepeso y un 15,6% tiene problemas de obesidad, porcentajes similares a los registrados en la etapa infantil y juvenil (30% de sobrepeso y 13,9% de obesidad).
Muchas personas tienen más peso del considerado saludable para su edad y condición de salud. De la misma manera, son muchas quienes roncan: la mitad de los varones y una cuarta parte de las mujeres. Para la mayoría, el problema de los ronquidos (e incluso el de la apnea) se puede resolver si bajan de peso. El valor añadido de no roncar es que el cuerpo descansa más y ello repercute en una mejor salud y calidad de vida durante el día.
Algunos alimentos y plantas han demostrado ser eficaces contra los ronquidos, ya que mejoran la circulación sanguínea y la capacidad respiratoria
Comer bien para un buen descanso
El acervo popular considera que lácteos, alimentos fritos y chocolate son alimentos que no conviene tomar para cenar porque empeoran la digestión y acentúan los ronquidos. Pero no hay evidencia científica que asocie el consumo de alimentos concretos a un empeoramiento de los ronquidos, pese a que después de una comida copiosa se duerme peor y se ronca más, incluso quienes no acostumbran a hacerlo.
La posibilidad de obtener beneficios mediante el uso de plantas ha dado pie a la invención de distintos remedios sin eficacia demostrada
Las personas afectadas -tanto quien ronca como su acompañante-, tendrán que evaluar si notan mejoría o empeoramiento según el tipo de cena. Aligerar esta comida para mejorar la digestión puede ayudar a atenuar los ronquidos. El tipo, la cantidad de alimentos escogidos para cenar y la forma de cocinarlos afectan a la digestión y a la capacidad de conciliar el sueño.