El consejero de los comuns en Ciutat Vella Andrés Pérez ha hecho pública este jueves su dimisión por el desacuerdo con la línea ideológica del concejal del distrito, el socialista Albert Batlle, y por la falta de confrontación de su partido. "Pienso que la única posición política posible es la de confrontar un modelo, como el del PSC en Ciutat Vella, que estará en la defensa de los intereses de los lobbies turísticos y económicos en nuestro territorio", ha defendido Pérez en una carta de despido publicada en las redes sociales, poniendo de ejemplo que Batlle quiere "abrir nuevos hoteles, acabar con la regulación del 30%", y criticando políticas como "el despliegue de un dispositivo racista contra los manteros".
El consejero ha asegurado que no ha sido una decisión "fácil", pero que "el rápido nombramiento de Batlle como concejal de Ciutat Vella ya vaticinaba el peor escenario para las vecinas". Según el miembro de los comuns, el concejal del distrito "utilizará nuestro territorio como escaparate para el resto de ciudad, donde desplegar un operador simbólico aleccionador, a través de prácticas como las que hemos visto los últimos días contra los manteros, con el único propósito de enviar un mensaje de mano dura y de orden al resto de la ciudad, haciéndose servir de los más débiles y sin responder ninguno de los problemas de seguridad que sufre Ciutat Vella, que no son precisamente los manteros".
Crítico también con los comuns
A pesar de la crítica al PSC, Andrés Pérez también ha cargado contra su partido, Barcelona en Comú, por no actuar en consecuencia ante las políticas de los socialistas. "Es evidente que confrontar este modelo de ciudad que está desplegando al PSC no es la posición que está tomando Barcelona en Comú en estos momentos, que está optando por una posición de poca crítica y debilidad con el fin de facilitar un posible pacto de gobierno", ha apuntado. El consejero de los comuns ha asegurado que, "aunque todavía no se ha producido un proceso de posicionamiento colectivo decisorio" en el partido, "todo tiene pinta de que acabará entrando en el gobierno y Batlle seguirá gobernando Ciutat Vella". "Ante este contexto se hace imposible para mí poder seguir ejerciendo el cargo de consejero en coherencia con mis posicionamientos, y seguiré haciendo política desde otros espacios", ha añadido.
