Las denuncias por ensuciar el espacio público en Barcelona se multiplican por cuatro

Desde que entró en vigor la modificación de la Ordenanza de Convivencia de Barcelona, el pasado 15 de febrero, las denuncias por ensuciar el espacio público se han multiplicado por cuatro. Según datos dados a conocer este miércoles por el Ayuntamiento de Barcelona, se constata que entre el 15 de febrero y el 30 de junio se han registrado 1.698, un 310 % más que las 414 del mismo periodo del año pasado. También han aumentado las denuncias por uso impropio del espacio público, que han pasado de 43 a 481. Durante el periodo analizado, la Oficina de Convivencia ha impuesto 11.557 sanciones, aunque una parte proviene de denuncias anteriores.

Según el Ayuntamiento, estos datos reflejan una actuación más focalizada de la Guardia Urbana sobre las conductas que afectan directamente la limpieza, el orden y la calidad del espacio público. Desde la entrada en vigor de la normativa, el cuerpo policial ha desplegado patrullas uniformadas y de paisano en los puntos con más reiteración de incidencias. En conjunto, la Guardia Urbana ha interpuesto 17.461 denuncias vinculadas a la nueva Ordenanza de Convivencia, un 32,7 % menos que las 25.956 registradas entre el 15 de febrero y el 30 de junio del 2025. El consistorio defiende que este descenso no responde a una menor actividad policial, sino a un nuevo modelo que concentra las sanciones en las conductas con un impacto efectivo sobre la convivencia, el descanso vecinal y el espacio público.

Más denuncias por orinar y escupir en la calle

Las denuncias por hacer necesidades fisiológicas en la vía pública han crecido un 15,2 %, de 2.722 a 3.136. La reforma de la ordenanza ha incorporado nuevos supuestos agravados para sancionar las conductas que se producen en espacios especialmente sensibles. En estos cuatro meses y medio se han registrado 289 denuncias por orinar o defecar en los alrededores de establecimientos de concurrencia pública, 41 en calles de cuatro metros o menos de anchura y 11 cerca de lavabos públicos abiertos. Las sanciones pueden llegar a los 500 euros en estos casos. También se han duplicado prácticamente las denuncias por escupir en la vía pública, que han pasado de 182 a 363. Territorialmente, Ciutat Vella concentra el volumen más alto de intervenciones, con 7.036 denuncias, seguida de Sant Martí, con 2.848, y Sarrià-Sant Gervasi, con 2.368.

En cuanto a las denuncias por consumo de bebidas alcohólicas, han bajado un 62,1 %, de 18.015 a 6.830. El Ayuntamiento atribuye la reducción a la desaparición de dos antiguos supuestos sancionadores y a la incorporación de nuevas infracciones vinculadas a la alteración efectiva de la convivencia. La Guardia Urbana ha interpuesto 504 denuncias por consumo de alcohol, 165 por consumo en grupos de tres o más personas con riesgo de concentraciones masivas, 36 en zonas especialmente protegidas ante el ruido y 42 en espacios frecuentados por menores o donde se pueda incentivar el consumo. La nueva ordenanza prevé sanciones de hasta 1.500 euros por consumir alcohol en espacios frecuentados por menores o que puedan favorecer el consumo. También ha reducido del 75 % al 50 % la bonificación por pago voluntario e inmediato.

Cerca de 18.000 actuaciones por venta ambulante

La Guardia Urbana ha registrado 17.954 actuaciones relacionadas con la venta ambulante no autorizada. Las denuncias por comercio ambulante sin permiso han aumentado un 13 %, de 4.016 a 4.538, mientras que se han contabilizado 13.416 abandonos de mercancía destinada a la venta. También han crecido un 76,4 % las denuncias por colaborar con vendedores ambulantes no autorizados, un 77,6 % las relacionadas con la venta sin ocupación de la vía pública y un 18,6 % las vinculadas a la venta con ocupación del espacio público.

La Oficina de Convivencia ha registrado 4.740 expedientes pagados durante el periodo analizado. Paralelamente, los expedientes de medidas alternativas a la sanción han crecido un 169,8 %, de 96 a 259, especialmente en los casos que afectan a menores de edad o personas en situación de vulnerabilidad. El Ayuntamiento también ha reforzado los agentes cívicos, los equipos de mediación y las campañas de sensibilización. Más de 260 profesionales municipales, mandos y agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra han recibido formación específica sobre la nueva normativa.