Barcelona tendrá una nueva ayuda social para la vivienda. El alcalde Jaume Collboni ha anunciado este martes una nueva línea de ayudas de hasta 400 euros dirigida a personas mayores de 55 años con ingresos bajos que viven solas y familias monoparentales. Se trata de unas ayudas que el gobierno municipal ha pactado con Junts per Barcelona a partir de una proposición presentada por este grupo municipal en la comisión de Economía y Hacienda, que se aprobó con amplio apoyo. Con estas ayudas se trata de complementar los alquileres y evitar que personas vulnerables se queden sin hogar, ha explicado el alcalde.
Para esta convocatoria de ayudas al alquiler, avanzada por el alcalde en una entrevista en el Cafè d'Idees de RTVE, se destinarán 6 millones de euros por un plazo de 12 meses y un importe mensual máximo de 400 euros, según ha informado el Ayuntamiento. Podrán pedirla las familias monoparentales y las personas solas mayores de 55 años que no superen los ingresos marcados en la convocatoria y que demuestren que destinan al alquiler habitual más del 30% de los ingresos. El coste total del alquiler del piso, que ha de estar ubicado en la ciudad de Barcelona, no puede exceder los 1.100 euros mensuales. Estas ayudas complementan las que ya otorga el Consorci de l'Habitatge de Barcelona.
El alcalde ha señalado que, al igual que en muchas ciudades de España o de Europa, el sinhogarismo es un fenómeno multifactorial que, además de afectar a personas con vulnerabilidad en materia de salud mental y adicciones, también está agravado por la crisis de la vivienda. "Por primera vez está afectando justamente a gente que tiene problemas de acceso residencial", ha lamentado Collboni, que ha explicado que se podrá acceder a la nueva ayuda a través de la página web del consistorio, de las oficinas municipales de vivienda y mediante los servicios sociales.
Vivienda y extracomunitarios
Todavía sobre vivienda, Collboni también ha apuntado que si estuviera en sus manos prohibiría la compra de vivienda por parte de extracomunitarios si no es para vivir en ella y es para especular o bien como segunda residencia. "En una situación de crisis de la vivienda como la que está ahora nuestro país y está la ciudad de Barcelona, las grandes ciudades europeas, los no comunitarios no deberían poder comprar vivienda", ha señalado. "A los que estén haciendo compra especulativa, sobre todo extranjeros, para especular con el alquiler, deben saber que la bicoca se ha acabado". En este sentido, ha hecho referencia a la propuesta del gobierno español para subir los impuestos a los extranjeros que quieran comprar una vivienda en el Estado, y Collboni ha sostenido que "se debería ser más contundente" y ha asegurado que, si fuera por él, lo prohibiría. "Si vienes a vivir a Barcelona, tienes que tener una casa. Pero tener un apartamento para pasar tres semanas al año en verano, o para hacer una inversión especulativa, eso se debería prohibir", ha afirmado, asegurando que esta es una situación que se da en algunos puntos de la ciudad, como el distrito del Eixample.
