A las puertas del verano, Barcelona pone en marcha la red de refugios climáticos con el objetivo de ofrecer espacios a la ciudadanía donde poder refugiarse en las horas y días de más calor. Se trata de una red en aumento, que si en el año 2020 constaba de 70 espacios habilitados con este propósito, para este 2026 alcanzará la cifra de 500 espacios habilitados, una cifra que supone, también, aumentar en casi un centenar el número de refugios existentes el pasado verano. Desde el Ayuntamiento se destaca, principalmente, que el 99 % de la población de Barcelona tendrá un espacio condicionado para combatir el calor a 10 minutos del domicilio, eso sí, en días laborables, ya que en fin de semana, principalmente los domingos de agosto, este porcentaje bajará al 92 %.
En la presentación del nuevo dispositivo de refugios climáticos, la teniente de alcaldía Laia Bonet, acompañada de la concejala de Salud, Marta Villanueva, ha destacado que el "crecimiento de la red en un centenar de nuevos espacios", además de recordar que el Ayuntamiento tiene diversas estrategias para combatir el calor, como la creación de espacios de sombra o las zonas de juego de agua, ya en marcha en toda la ciudad. Además, Bonet ha destacado la importancia de los "microrrefugios", de los cuales este año se contarán unos sesenta, que se trata de puntos de descanso e hidratación que pueden ser farmacias, comercios o entidades. Eso sí, Bonet ha recordado que todos estos espacios están sujetos a los horarios habituales.
La red de refugios climáticos está integrada por equipamientos de proximidad, bibliotecas, piscinas, complejos deportivos, mercados, museos, patios de escuela, patios de guardería, espacios de refresco (juegos de agua), centros de culto, entidades culturales, centros comerciales, equipamientos ambientales, equipamientos de ciudad y comercios, además de parques, jardines e interiores de manzana. En el caso de las bibliotecas, este agosto volverán a abrir cinco más que refuerzan la red de refugios climáticos y que se suman a las que habitualmente abren durante agosto: Biblioteca Francesca Bonnemaison, en Sant Pere, Santa Caterina, la Ribera; Biblioteca de les Roquetes – Rafa Juncadella; Biblioteca de Sant Pau, en el Raval; Biblioteca de la Zona Nord – Mària Sánchez, y Biblioteca de la Trinitat Vella – José Barbero.
¿Cómo son los refugios climáticos?
Los refugios climáticos en la ciudad de Barcelona cumplen una serie de requisitos establecidos: son espacios que mantienen los usos habituales y que a la vez sirven para protegerse del calor (y el frío en invierno, si es un refugio interior) cuando no se dispone de confort térmico en casa. Pueden ser interiores, como equipamientos, y también exteriores, como parques, jardines, patios de escuela o interiores de manzana. Preferentemente, tienen buena accesibilidad, agua gratuita y sillas o bancos para sentarse. En los espacios interiores se recomienda mantener una temperatura de confort de 26 grados durante el período de calor y de 21 grados en invierno. Los refugios están recomendados para la ciudadanía en general y para personas en situación de vulnerabilidad por el calor, como bebés, personas mayores o personas con enfermedades crónicas, siempre que no necesiten atención médica. Los refugios climáticos son espacios gratuitos, excepto las piscinas, que funcionan con precios públicos fijados con las ayudas correspondientes.
