¿Cuánto duran las lecturas de los mercados de acontecimientos que están esperando varias semanas? El Banco Central Europeo decidió la pasada semana subir los tipos de interés un cuarto de punto hasta el 4,50% y las bolsas reaccionaron con euforia ese mismo jueves. Las declaraciones de Christine Lagarde sobre el fin del alza del precio del dinero animaron tanto a los bonos como a las acciones, pero la alegría no duró mucho y el viernes se vivió una sesión extraña y llena de dudas. Al IBEX 35 le costó terminar en positivo y, además, Wall Street acabó la tanda con caídas en sus índices de cierto calado. Es posible que la subida de tipos ya haya finalizado en la eurozona y, el próximo miércoles, veremos lo que ocurre con la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed). Pero un cierto convencimiento de que lo malo ya ha pasado en este terreno, abre nuevos interrogantes a la marcha de las economías.

En el caso de Europa, en el fondo, se cuestiona si la medicina monetaria está siendo excesiva en economías que se desaceleran, habida cuenta de que los efectos del fármaco tardan varios trimestres en dar la cara. Es curioso también comprobar cómo la reunión de este miércoles en la Fed no causa un interés excesivo. Los mercados ya tienen claro que el rally de la subida de tipos (nunca habían crecido a tanta velocidad) está finiquitado. Y ahora ¿qué? Esta semana que estrenamos habrá reuniones del Banco de Inglaterra, de Japón y de Brasil. Se espera que solo se produzca una nueva subida para la libra esterlina.

Se aprecia un cierto aire de desconfianza, de falta de entusiasmo ante el fin de un proceso que ha tenido a la comunidad inversora de los nervios durante el último año y medio. Y eso se refleja en la volatilidad de las sesiones tanto de bolsa como de bonos con continuos bandazos en los precios de estos activos como si ni en un solo día pudiera mantenerse el convencimiento de una mínima tendencia. La única más sólida es la fortaleza del dólar frente al euro que en poco más de un mes ha subido el 4%. Esta operativa desnortada —siempre dentro de unas bandas de oscilación cortas— lleva a los más pesimistas a esperar una corrección severa de los precios. Las bolsas, por vez primera, han vivido sin registrar caídas una brusca subida del precio del dinero. Y la explicación más evidente a esta situación novedosa es el apoyo de la política fiscal por parte de los gobiernos para atajar los males de la pandemia del covid-19 y posteriormente por la guerra en Ucrania. Unos estímulos que ahora deben ponerse encima de la mesa para valorar la dirección de los mercados y su fortaleza real.

Sean Shepley, economista senior de Allianz Global Investors, considera que habrá que esperar hasta el final de la semana para conocer los datos más importantes, con la publicación de los índices PMI en Estados Unidos, la zona euro, Japón y Reino Unido. Además, en algunos países ha habido indicios de que el sector manufacturero empieza a estabilizarse, lo que ayudaría a lograr el esperado aterrizaje suave. En cambio, el sector servicios se ha debilitado en la zona euro y en Reino Unido, hasta el punto de que si se producen nuevas caídas del PMI, crecería el riesgo de una contracción de la actividad económica. En EE.UU., la encuesta del mes pasado para el sector servicios fue muy desigual, por lo que los datos constituirán una aportación especialmente importante para las expectativas de crecimiento. También se seguirán con atención las previsiones económicas de la OCDE para la eurozona.

Entra, pues, la evolución económica a recoger el testigo del protagonismo frente al que han tenido los tipos de interés. Y, sin duda, un mal dato es el del desplome del crédito tanto para empresas como para familias que tendrá sus consecuencias en la marcha del crecimiento. También el encarecimiento de los créditos, tan rápidamente reflejado en las economías familiares, mostrará su cara menos amable en las compañías los próximos meses cuando se produzcan las renegociaciones de las deudas muchas de ellas a tipo fijo en los tiempos del dinero gratis.

En España, lo más destacado de la próxima semana serán las ventas de viviendas y la evolución de su precio que se conocerán el miércoles. El PIB del segundo trimestre se publicará cerrando la semana. También el Tesoro realizará subastas de bonos a 3, 5 y 10 años.