La creciente dificultad para encontrar, atraer y fidelizar trabajadores cualificados se ha consolidado como la principal preocupación del tejido empresarial de nuestro país. Y es un problema intersectorial y transversal que, especialmente, frena el crecimiento y limita la competitividad de las pequeñas y medianas empresas, condicionadas una vez más por su dimensión.

Ahora bien, desde Cecot alertamos de que este no es un problema exclusivo de las empresas. La falta de profesionales es, sobre todo, un riesgo estructural para el país que amenaza la sostenibilidad de nuestro modelo económico y, por tanto, de nuestra sociedad del bienestar. Por este motivo, creemos que ha llegado el momento de superar los diagnósticos y las quejas para pasar decididamente a la acción, a pesar de que algunos temas puedan incomodar a unos, a otros o a todos.  

Con esta voluntad, acabamos de presentar el informe Cap a un mercart de treball sostenible, que recoge 38 propuestas para afrontar la transformación del mercado laboral, la falta de trabajadores cualificados y el cambio generacional de valores en el mundo del trabajo.

Los factores que explican el escenario actual son múltiples, pero responden principalmente a una disrupción demográfica profunda. La combinación de baja natalidad, envejecimiento acelerado de la población y aumento de la longevidad está reduciendo de manera continuada el peso de la población activa e incrementando la tasa de dependencia.

¿Sabíais que hoy, en Catalunya, cada día ya se incorporan más personas a la jubilación que a la población activa?

¿Sabíais que hoy, en Catalunya, cada día se incorporan más personas a la jubilación que a la población activa? ¿Y que esta tendencia, lejos de revertirse, se intensificará en los próximos años?

¿Sabíais también que hoy hay aproximadamente 2,6 personas en edad activa por cada jubilado, pero las proyecciones indican que la ratio podría bajar hasta 1,6 el año 2050? Hecho que provocará un riesgo de insostenibilidad de la sociedad del bienestar por la caída de ingresos fiscales y el aumento de prestaciones sociales.

En este contexto, la inmigración deviene una palanca imprescindible para sostener la actividad económica. Pero hay que ser claros: necesitamos una política migratoria con criterio y no puede ser la única respuesta al problema. La inmigración contribuye a aplazar los efectos del envejecimiento de la población, pero no los neutraliza. Además, para que sea realmente efectiva requiere de políticas de acogida, formación, orientación e integración alineadas con las necesidades reales del mercado de trabajo. El trabajo como elemento integrador. Sin esta visión estratégica, su impacto es parcial y de corto plazo.

Además, no será suficiente si no tomamos en consideración la necesidad de reorientar la estructura económica de Catalunya hacia una más industrial, tecnificada y de más valor añadido. Mejorando la productividad y activando todo el talento disponible para adaptar la organización del trabajo a una nueva realidad social y generacional en transformación. Una economía catalana que permita generar riqueza, empleo de más calidad y que sea menos intensiva en trabajadores.

La inmigración es una palanca imprescindible para sostener la actividad económica, pero hay que ser claros: necesitamos una política migratoria con criterio

Llegados a este punto, no se trata ya de buscar culpables, sino de pasar del diagnóstico a la acción con políticas públicas valientes y coherentes con el contexto actual y con estas perspectivas de futuro. Esto implica abordar, sin apriorismos, debates como el de la edad de jubilación y la jubilación activa; el fomento de la natalidad; la regulación de los flujos migratorios según las necesidades del mercado de trabajo; la actualización del catálogo de difícil cobertura; la contratación en origen; o la recuperación de parte de la diáspora de profesionales del país que trabajan en el exterior.

A la vez, es necesario avanzar en la lucha contra el absentismo, desplegar programas sólidos de formación y orientación a lo largo de la vida, fomentar el empleo entre colectivos con dificultades de inserción o integrar de manera decidida la robótica y la inteligencia artificial para cubrir vacantes. Todo ello, sin olvidar la necesidad de una mayor flexibilidad laboral, entendida como capacidad de adaptación y no como precarización.

Las 38 propuestas que planteamos desde la Cecot tienen un objetivo claro: animar administraciones, agentes sociales, instituciones y ciudadanía a afrontar debates complejos con rigor y responsabilidad, para poder tomar decisiones con visión de futuro. Solo así podremos abordar los problemas de manera estructural y evitar soluciones superficiales que, a la larga, acaban siendo más costosas.

El mercado de trabajo del futuro no se construirá con parches ni con miradas cortas. Es ahora cuando hay que decidir, si queremos garantizar competitividad, cohesión social y sostenibilidad de nuestro modelo de país.

Box informativo

Cinco indicadores que explican por qué hay que actuar ahora:

  1. La dependencia crece rápidamente
    En España, el índice de dependencia global ya se sitúa alrededor del 51,7%, y en Catalunya en el 49,3%. Esto significa que por cada 100 personas en edad de trabajar, hay cerca de 50 que dependen del sistema (menores de 15 y mayores de 64 años).
     
  2. Menos activos por cada jubilado
    Hoy hay aproximadamente 2,6 personas en edad activa por cada jubilado. Las proyecciones indican que esta ratio podría bajar hasta 1,6 el año 2050, poniendo en tensión pensiones, sanidad y servicios públicos.
     
  3. La jubilación avanza más rápido que las incorporaciones al mercado laboral
    En Catalunya, cada día ya se jubilan más personas de las que se incorporan a la población activa, una tendencia que se intensificará en los próximos años.
     
  4. Inmigración imprescindible, pero insuficiente
    Cerca del 25% de la población residente en Catalunya ha nacido en el extranjero, hecho que sostiene la población activa. Aun así, sin políticas de integración, formación y productividad, no puede compensar por sí sola el envejecimiento demográfico.
     
  5. Paradoja laboral persistente
    A pesar de una buena evolución del empleo, el paro juvenil continúa elevado (18% en Catalunya) mientras que el 89% de las empresas afirma tener dificultades para encontrar profesionales. El desajuste entre formación y necesidades del mercado es estructural.

*Oriol Alba es secretario general de la Cecot.