La ingeniería TSK saldrá a bolsa el próximo miércoles, 13 de mayo, con el objetivo de captar 150 millones de euros para mejorar su posición financiera y acelerar sus planes de crecimiento. La asturiana ha realizado una oferta pública de suscripción (OPS) de nuevas acciones ordinarias dirigida a inversores cualificados, con un precio no vinculante de los títulos de entre 4,45 y 5,05 euros por título.
Con una valoración media de 556,6 millones de euros, la multinacional será la primera compañía en empezar a cotizar en el mercado continuo desde hace quince meses, cuando salió a bolsa HBX.
Tras la operación, la empresa seguirá estando controlada por la familia García Vallina, mientras que los nuevos inversores podrían hacerse con un rango de entre el 25,7 % y el 28,25 % del capital, según detalla el folleto de la operación aprobado el pasado martes por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En la operación se venderán entre 29,7 y 33,7 millones de acciones, cuyo precio definitivo de salida se conocerá previsiblemente mañana lunes. TSK ha precisado que, con el objetivo de preservar una liquidez "adecuada" en el mercado secundario tras la admisión, la oferta se estructurará para garantizar una base accionarial diversificada, de modo que no se espera que ningún nuevo inversor individual alcance una participación superior al 3% en la compañía.
La firma de ingeniería, con sede en Gijón, ha explicado que el objetivo de su salida a bolsa es destinar los fondos de la operación a reforzar su posición de capital, "mejorando su flexibilidad financiera para acelerar su plan de crecimiento orgánico estratégico y reforzar su perfil institucional como sociedad cotizada".
Con 40 años de trayectoria y más de 1.500 empleados, TSK ofrece soluciones integrales para infraestructuras en los sectores de transición energética y digitalización, así como sistemas avanzados para el manejo y almacenamiento de minerales críticos y materias primas.
El grupo considera que está "bien posicionado para beneficiarse de tendencias de crecimiento estructural a largo plazo" ante la creciente demanda eléctrica y de electrificación y las necesidades de expansión, modernización y estabilidad de las redes eléctricas.
La empresa también ha destacado que la demanda digital está impulsando la construcción de instalaciones de centros de datos y además tiene la mirada puesta en las inversiones en descarbonización y transición energética. Asimismo, ha resaltado que la creciente demanda de minerales críticos está acelerando la actividad minera global y las necesidades de almacenamiento y manejo portuario.
TSK obtuvo el pasado año un beneficio neto de 32 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 64,3% respecto a 2024, con un volumen de ventas de 1.035 millones de euros, de los que el 78% los generó en América, el 12% en Europa y el 10% en el resto del mundo.
BOLSA
TSK rompe 15 meses de sequía y debutará en el mercado continuo esta semana
La ingeniería sale a bolsa el próximo miércoles, 13 de mayo
- ON ECONOMIA
- MADRID. Domingo, 10 de mayo de 2026. 12:44
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