Viuda Vila es uno de los eslabones de la cadena de valor de la construcción. Lleva 126 años acompañando desde pequeñas empresas de reformas hasta las grandes constructoras nacionales e internacionales. Su secreto: más de 3.000 referencias de maquinaria, herramientas y materiales para la construcción -para empresas y trabajadores-, que va actualizando de acuerdo a cómo evoluciona el sector y, sobre todo, con una atención, un asesoramiento y un servicio técnico que "son la clave del prestigio de la compañía, lo que nos ha hecho llegar hasta aquí", detalla Ignasi Teixidó, director general y representante de la quinta generación de la familia Vila. 

Viuda Vila es el nombre más comercial de la empresa Viuda W. Vila, que fundó Wenceslao Vila, en 1899, con una empresa familiar en Barcelona como proveedor de herramientas para la minería (picos, palas, sierras y vagonetas), pero también supo aprovechar el crecimiento de la ciudad y el boom urbanístico que despertó la aprobación definitiva del Plan Cerdà -por parte del gobierno central-, en 1860. Por eso se instaló en el número 396 de la calle Córcega, de la capital catalana, donde todavía tiene las oficinas y el almacén central y que es el pulmón para abastecer con garantías a la clientela de las obras más cercanas. 

La Exposición Universal de 1929, el Templo de la Sagrada Familia -no olvidemos que las obras de la fachada del Nacimiento se comenzaron en 1891 y que su campanario se terminó en 1925-, el parque Güell, los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, la Expo de Zaragoza, la red viaria del AVE... se han levantado con maquinaria, andamios, vallas y materiales diversos de construcción y seguridad y prevención que ha suministrado Viuda Vila. "Tenemos un trato muy industrial, pero personalizado y podemos asesorar a los clientes sobre todo lo que nos piden desde la obra y ayudarles a resolver problemas", explica Teixidó.

Con Wenceslau Vila se inicia una saga familiar que suministra a constructores y albañiles de todo aquello que les hace falta para hacer las obras, sea cual sea la envergadura, desde pequeñas reformas a edificaciones residenciales y a grandes obras civiles y de infraestructuras. Así el rótulo viudavila -con un logotipo modernizado- tiene ahora mismo un espacio en las gradas del nuevo Spotify Camp Nou, porque provee de materiales diversos a la constructora turca Limak, por poner el ejemplo más reciente.

Viuda Vila es proveedor de Limark, la constructora turca del Spotify Camp Nou.
Viuda Vila es proveedor de Limak, la constructora turca del Spotify Camp Nou.

Conservadores y cercanos

Con algunos tropiezos superados y conscientes de que si algo tiene el sector de la construcción es ser una de las actividades más cíclicas de la economía española, "somos especialmente conservadores a la hora de diseñar la estrategia de crecimiento", manifiesta Teixidó. "Nunca hemos crecido desorbitadamente, ni con demasiados puntos de venta, ni cuando el sector iba sobre ruedas, antes de 2008", asegura. 

Tras superar la crisis inmobiliaria del 2008-2011, la compañía se sumó al carro de la recuperación de la construcción y en 2014 completó su área logística con la inauguración de una nave de 3.000 metros cuadrados en Viladecans (Barcelona). Diez años después, el almacén se ha quedado pequeño y "en un par de meses abriremos una segunda nave de 6.000 metros cuadrados en Gavà (Barcelona), muy próxima a la primera, para disponer de una amplia superficie comercial para mostrar los productos a los clientes".

Viuda Vila ha destinado 1,2 millones de euros al desarrollo de este proyecto, para afrontar el crecimiento de las décadas venideras. La apuesta por la profesionalización, la diversificación y la innovación han hecho más grande el negocio, que en 2025 se cifró en 10 millones de euros. La plantilla es de una veintena de personas.

Almacén y punto de venta de material para la construcción de Viuda Vila
Almacén y punto de venta de material para la construcción de Viuda Vila

Hasta pie de obra y sin huella

El equipo comercial que dirige Ignasi Teixidó sabe encontrar todo lo que les piden las constructoras, y compran artículos a las grandes marcas de todo el mundo, pero especialmente se proveen en Europa. "Estamos especializados en algunas áreas como las herramientas electroportátiles de uso profesional", dice el director general y resalta que hace 40 años fueron el primer distribuidor en España en comercializar la marca japonesa Makita.

Todo el material que les encargan lo transportan a pie de obra. Entre manos tienen un plan para ir introduciendo vehículos de bajas emisiones en su flota de camiones y furgonetas y también los turismos del equipo comercial. "Con esta y otras medidas reduciremos nuestra huella de carbono", manifiesta Teixidó, conocedor de que el sector de la construcción está en plena transformación y que las políticas de sostenibilidad son cada día más presentes en todos los proyectos. "Vamos también en este sentido de la mano del sector y de las constructoras cada vez más preocupadas por contribuir a reducir las emisiones y a usar materiales sostenibles". También se preocupan por ello, aguas arriba, los fabricantes de materiales que tienen más referencias. "Pero queda mucho trabajo por hacer; todavía hay mucha construcción tradicional", sentencia.

Oficinas centrales de Viuda Vila, en la calle Córcega de Barcelona
Oficinas centrales de Viuda Vila, en la calle Córcega de Barcelona