Virmedex, la start-up de simuladores virtuales para sanitarios, busca inversores
El proyecto, con dos simuladores en el mercado, necesita recursos para la expansión internacional
- Maria Teresa Coca
- Barcelona. Miércoles, 14 de enero de 2026. 05:30
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Virmedex es un proyecto para desarrollar simuladores virtuales basados en videojuegos, IA y realidad virtual para entrenar a estudiantes y profesionales de la salud de todo el mundo, para que aprendan a utilizar dispositivos médicos complejos. El proyecto quiere abrir una ronda de financiación -la segunda desde su creación- a mediados de 2026, que tiene por objetivo consolidar el crecimiento de la empresa, ampliar los simuladores, reforzar el equipo y acelerar la expansión internacional.
Actualmente, Virmedex dispone de dos soluciones para perfusionistas, los profesionales que controlan la circulación sanguínea y la oxigenación del paciente en operaciones cardíacas y pulmonares: virCPB, para practicar bypass cardiopulmonares, y virECMO, para aprender a utilizar la bomba de circulación extracorpórea. Cuando interactúan con estos simuladores, estudiantes y profesionales se sienten como en un quirófano y se exponen a todo tipo de intervenciones y situaciones, ya que las experimentan en todas las fases del proceso, tanto en circunstancias normales como de crisis.
Virmedex nació en 2022 a partir de la investigación en juegos serios, como una empresa derivada (spin-off) del Institut de Recerca i Innovació en Salut (IRIS) -anterior Centre de Recerca en Enginyeria Biomèdica (CREB)- de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la Universitat de Barcelona. Su tecnología se ha desarrollado en estrecha colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona. En 2024 cerró su primera ronda de financiación de 150.000 euros de Grow Venture Partners, con el objetivo de desarrollar nuevas simulaciones con IA y abordar la diversidad de dispositivos médicos que hay en los hospitales.
Según Daniela Tost, actual directora general de la empresa e investigadora del Grupo de Investigación en Tecnologías de la Salud (TecSalut) de la UPC, este método les permite, además de practicar y coger confianza, formarse “en entornos seguros, realistas y repetibles, al tiempo que se libera al paciente del rol de ‘conejillo de indias’ de la formación médica". Las simulaciones de Virmedex se pueden adaptar a escenarios personalizados, en función de las necesidades de formación específicas de cada centro, consiguiendo, así, una formación aún más especializada.
Aunque existen otros simuladores médicos de alta fiabilidad para formar a profesionales de la salud, las soluciones de Virmedex se ofrecen a través de una plataforma web disponible, previa suscripción, un sistema que abarata costes para que estén al alcance de todo tipo de hospitales, y no solo de los más grandes, como ocurría hasta ahora en este ámbito. Además, los simuladores se pueden utilizar en cualquier momento y desde cualquier parte del mundo. Unas características que han facilitado la internacionalización de la empresa. Hoy en día, las soluciones de Virmedex se utilizan en universidades y hospitales de referencia de Europa, América Latina y Estados Unidos.
A finales de 2024, cuando lanzó al mercado su segundo simulador, Vimedex tenía 8 trabajadores, de los cuales 5 mujeres. Tiene la oficina central en el Centro de Investigación en Ingeniería Biomédica de la UPC en Barcelona y una delegación comercial en Boston (Massachusetts, Estados Unidos). Parte del negocio de la empresa emergente se centra en el mercado anglosajón. La Universidad de Bristol (Reino Unido) y las universidades estadounidenses de SUNY (Nueva York), Arizona (Arizona) y Emory (Atlanta, Georgia) ya trabajan con el simulador de bypass cardiopulmonar, así como el Hospital Clínic de Barcelona.
A lo largo de su trayectoria, la empresa ha recibido el apoyo de ACCiÓ y de la ayuda europea del programa Women TechEU, así como las ayudas Neotec del CDTI y un préstamo ENISA. En paralelo, ha sido galardonada con el premio Valorización de la Investigación de la UPC, en la modalidad de mejor empresa de base tecnológica o spin-off, y el Premio Fundación Caixa d’Enginyers – Isabel P. Trabal como mejor emprendimiento en la categoría de Ingeniería para el Desarrollo Social, por ser un ejemplo de solución que mejora la vida de las personas y fortalece la comunidad.