Repsol ha decidido intensificar su política comercial en plena subida de los precios de los combustibles con una batería de descuentos dirigida tanto a clientes particulares como a profesionales del transporte. La compañía energética activará estas medidas entre el 21 de marzo y el 6 de abril, hasta el final de la Semana Santa, en un contexto marcado por el encarecimiento internacional del petróleo y sus derivados a raíz del conflicto en Oriente Medio.
La iniciativa principal consiste en duplicar los descuentos aplicables a los usuarios de Waylet, la aplicación de pago y fidelización de la compañía. Según ha detallado la empresa en su comunicado, los clientes que utilicen esta herramienta podrán alcanzar ahorros de hasta 40 céntimos por litro en función de los productos energéticos que tengan contratados.
Desde la compañía explican que esta decisión responde a la necesidad de aliviar el impacto del encarecimiento de los carburantes en los consumidores. En palabras del propio comunicado, el objetivo es “apoyar a sus clientes” en un escenario de precios tensionados por las cotizaciones internacionales (nota de prensa).
La medida se aplicará en la red de más de 3.300 estaciones de servicio que Repsol opera en España, consolidando el papel de Waylet como eje de su estrategia comercial. La aplicación, que ya supera los 10 millones de usuarios, permite no solo pagar repostajes, sino también acceder a servicios adicionales como recarga eléctrica, aparcamiento o compras en establecimientos asociados.
Ayuda para profesionales
Además del segmento particular, la energética ha reforzado su apuesta por el transporte profesional. Los autónomos y empresas que utilicen la tarjeta Solred —que cuenta con más de 250.000 clientes— recibirán un descuento adicional de 5 céntimos por litro. Este incentivo se suma a las bonificaciones habituales, lo que incrementa el ahorro total para un colectivo clave en la actividad económica.
Repsol subraya que esta medida es compatible con los beneficios vigentes, lo que supone un refuerzo directo a la competitividad de los transportistas en un momento de costes al alza. La compañía destaca en su comunicado que se trata de un colectivo “esencial para la actividad económica del país” (nota de prensa).
No es la primera vez que la empresa adopta este tipo de decisiones en situaciones de volatilidad energética. Ya en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, puso en marcha iniciativas similares para mitigar el impacto del aumento de precios en los consumidores.
Esta estrategia se enmarca dentro de su programa Planes Energías, que integra en una misma oferta servicios de combustible, electricidad, calefacción, energía solar y movilidad eléctrica. El modelo busca fidelizar al cliente mediante un sistema de ahorro acumulado y una propuesta integral de suministro energético.
Con este movimiento, Repsol se posiciona nuevamente como uno de los actores más activos del sector en la adopción de medidas comerciales para hacer frente a contextos de incertidumbre energética, al tiempo que refuerza su relación con clientes particulares y profesionales en un momento especialmente sensible para el consumo de carburantes.