SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por el magnate Elon Musk, ha dado un paso decisivo hacia su inminente salida a bolsa con la publicación del folleto de su oferta ante la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos. El documento, que confirma la intención de la compañía de cotizar en los mercados Nasdaq de Nueva York y Texas, revela que la operación podría ser la oferta pública más elevada de venta de la historia, con una valoración de la empresa cercana a los 2 billones de dólares. Aunque el folleto no precisa ni la cantidad de acciones ni el precio objetivo para la colocación, la prensa estadounidense calcula que SpaceX buscará captar hasta 75.000 millones de dólares en su salida a bolsa, una cifra que superaría la OPV de la compañía petrolera saudita Saudi Aramco en 2019.
En la operación, un amplio grupo de bancos de inversión actuará como coordinadores globales conjuntos. Entre ellos figuran Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America Securities, Citigroup, J.P. Morgan, Barclays, Deutsche Bank Securities, RBC Capital Markets, UBS Investment Bank, Wells Fargo Securities, Allen & Company, Cantor, Needham & Company, Raymond James, Societe Generale, Stifel, William Blair, BTG Pactual, ING, Macquarie Capital, Mirae Asset Securities, Mizuho y el banco español Santander. Esta pluralidad de socios refleja la magnitud de la operación y el interés que despierta entre los grandes inversores institucionales.
Una empresa controlada por Elon Musk con poder de voto mayoritario
Uno de los aspectos más relevantes del folleto es la advertencia de que, tras la finalización de la oferta, Elon Musk será beneficiario de la mayoría del poder de voto de las acciones ordinarias y de las acciones ordinarias de Clase B, que eligen la mayor parte del consejo de administración. Esta estructura hará que SpaceX sea considerada una "empresa controlada" según las normas de gobierno corporativo del Nasdaq, lo cual significa que no estará obligada a tener una mayoría de consejeros independientes en su consejo ni a establecer comités independientes de remuneración y nombramiento. Esta concentración de poder en manos del fundador es habitual en empresas tecnológicas que salen a bolsa, pero suele suscitar debates sobre la protección de los intereses de los accionistas minoritarios.
La compañía tiene previsto utilizar los ingresos netos obtenidos a través de la oferta para financiar su estrategia de crecimiento, que incluye la expansión de la infraestructura de computación de inteligencia artificial, mejoras en su infraestructura y vehículos de lanzamiento, el aumento de la escala y la capacidad de las constelaciones de satélites, así como para fines corporativos generales. Además, SpaceX adelanta que no prevé declarar ni pagar dividendos en efectivo a los titulares de las acciones ordinarias "en un futuro próximo", sino que contempla retener las ganancias futuras para financiar el crecimiento del negocio.
Pérdidas de 4.276 millones en el primer trimestre
La documentación registrada por SpaceX también ha desvelado las cuentas del primer trimestre de 2026, unas cifras que muestran un fuerte incremento de las pérdidas. La compañía registró números rojos por valor de 4.276 millones de dólares, multiplicando por ocho las pérdidas de 528 millones del mismo período de 2025. A pesar de estas pérdidas, los ingresos sumaron 4.694 millones de dólares, un 15,4% más que un año antes, impulsados principalmente por el negocio de conectividad, que acoge Starlink, con una facturación de 3.257 millones, un 31,6% más. La división de inteligencia artificial alcanzó unos ingresos de 818 millones, un 12,5% más, mientras que el negocio espacial disminuyó un 28,4% hasta los 619 millones.
Otro factor que explica el aumento de las pérdidas es el fuerte incremento del gasto de capital, que subió un 144% en el primer trimestre hasta los 10.107 millones de dólares. Esta cifra refleja las intensas inversiones que SpaceX está realizando en infraestructura, especialmente en el despliegue de satélites Starlink y en el desarrollo de la nave Starship. En el conjunto de 2025, SpaceX registró pérdidas de 4.937 millones de dólares, en contraste con las ganancias de 791 millones de 2024, mientras que los ingresos crecieron un 33,2% hasta los 18.674 millones.
Con este movimiento, SpaceX toma la delantera en la carrera por debutar en bolsa respecto a otras empresas tecnológicas del sector de la inteligencia artificial. Según The Wall Street Journal, OpenAI, la compañía creadora de ChatGPT, estaría ultimando el registro de una solicitud confidencial para empezar a cotizar el próximo otoño. La salida a bolsa de SpaceX, que podría producirse en los próximos meses si el proceso sigue su curso normal, será un acontecimiento histórico por sus importes y también una prueba para medir el interés de los inversores por empresas de capital intensivo con proyección a largo plazo pero con pérdidas actuales. La compañía confía en que su posición de liderazgo en sectores como los lanzamientos espaciales, las comunicaciones por satélite y la inteligencia artificial sea suficiente para atraer los fondos necesarios para continuar ejecutando sus ambiciosos planes de expansión.
