El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, advierte de que Europa se enfrenta a "un nuevo mundo en que las reglas han dado paso a la lucha del poder" y a un mundo con un choque sobre la distribución de las potencias económicas, con China que ha emergido con un gran peso tecnológico, entre otros.
Borrell ha hecho esta advertencia en su ponencia Nuevo des(orden) mundial, que ha impartido en el marco del Trobada al Pirineu, que se celebraba este jueves y viernes, en la Seu d’Urgell.
Ha mostrado una Europa compleja con una dependencia energética muy grande, el envejecimiento de la población, la gestión de la inmigración "que se necesita", la amenaza rusa, el divorcio con Estados Unidos y la ampliación del poder comercial de China.
En los últimos 50 años, China ha pasado de representar el 2% de la producción del mundo al 22%; y ahora genera el 30% de la producción industrial mundial, es decir, uno de cada tres productos industriales se fabrica en China; y dos de cada tres coches se producen también en China. El error de Europa ha sido, a juicio de Borrell, no darse cuenta de esto o no entenderlo: "Hace cinco años no éramos lo suficientemente conscientes de que China es puntera en desarrollo tecnológico".
Cae la productividad por hora trabajada
Después de recordar que, en materia económica, "los europeos tenemos un problema: la productividad, en general, y más concretamente por hora trabajada o por número de empleados, disminuye y no crece respecto de la americana; en Estados Unidos sí que crece", Borrell ha hecho un repaso, además, a la situación de la industria europea.
Ha mostrado con datos que en áreas como la de los semiconductores, el internet, las telecomunicaciones, el software o la inteligencia artificial, entre otros, la industria europea es prácticamente insignificante ante sus rivales americanos y chinos. "Europa ha tenido una competitividad demasiado fuerte entre las industrias de sus mismos estados, lo que ha generado que no se pudieran crear líderes industriales europeos", ha manifestado.
Borrell ha añadido que, al mismo tiempo, se ha fundamentado en determinados sectores: "Hemos invertido el capital en cosas que nos hacen vivir mejor, pero no en el desarrollo tecnológico". Contrariamente, "el ahorro de los europeos financia inversiones americanas porque son más interesantes".
Con todo esto, Europa se enfrenta a "un nuevo mundo en que las reglas han dado paso a la lucha del poder" y que "están escritas, pero en muchos casos no se cumplen; para hacerlas cumplir hace falta la fuerza", ha remachado.
El peso del sur global: colonialismo e imperialismo
Sin embargo, el también presidente del CIDOB, ha recordado que el llamado sur global -concepto socioeconómico y geopolítico que agrupa a los países en vías de desarrollo, principalmente situados en África, América Latina y gran parte de Asia- lo configura el 60% de la humanidad y que son zonas que, cuando la UE estableció las reglas de juego, o eran colonias de estados europeos o no existían.
"Hoy en día existen y son muchos y van muy deprisa a desarrollarse y son la fuerza creciente de la humanidad, que han sufrido el colonialismo y el imperialismo y no nos miran con buenos ojos porque tienen memoria", ha sentenciado Borrell.