David Martínez presentó su renuncia como consejero del Banco Sabadell el jueves. Un paso esperado en el sector financiero tras lo acontecido durante la opa del BBVA. El mexicano es consejero dominical porque tiene una participación en la entidad catalana del 3,8%, lo que le convierte en su mayor inversor individual y su tercer gran accionista tras BlackRock y la aseguradora Zurich, que tienen un 7,2% y un 5% del capital, respectivamente.

Martínez se mostró a favor de la opa del BBVA pese a que el resto del consejo la rechazó por completo en dos ocasiones al considerar que el precio era bajo. Por ello, cuando se conoció que los accionistas del Sabadell la rechazaban en un 75% y finalmente la opa cayó, lo primero que se cuestionó fue el futuro de su consejero díscolo.

Preguntado por ello, el consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, aseguró en la presentación de resultados del tercer trimestre hace apenas dos semanas que si David Martínez dejaba de ser consejero sería porque él quiera, no por decisión del Consejo. “Continúa como consejero en situación de normalidad, todos somos maduros y profesionales. Es algo que tendrá que decidir él”, declaraba.

El inversor quedó en una encrucijada al no salir la opa

Y en este contexto, el inversor – que forma parte del consejo de administración del Sabadell desde 2014 como representante de su firma de inversión, Fintech Advisory - anunciaba por fin su salida del consejo el jueves 27 de noviembre, seis semanas después de conocerse que la aceptación de la opa solo había alcanzado un 25% y que la operación no salía. Lo que dejaba en una encrucijada.

El debate ahora está en qué hará el mexicano con el 3,8% del capital que posee de Banc Sabadell, si seguirá como accionista o si venderá. Y si decide vender, si se deshace de todo o solo de una parte. Y en paralelo, se cuestiona si el banco que preside Josep Oliu tiene que relevarle en el consejo. Lo segundo tiene una respuesta más sencilla.

El Sabadell ya tiene un consejo de administración adecuado a su tamaño aun sin Martínez, así que no lo necesita. El consejo está formado por 14 miembros, una cifra común entre las cotizadas, que suelen contar con 14 o 15 consejeros. En su caso seis son mujeres, lo que supone un 42% de representación femenina, por encima de lo que exige la CNMV. Y nueve son independientes, alcanzando así el 64%, también por encima de las cuotas que se pide. Además, su presidente no es ejecutivo desde años, algo que recomienda el BCE.

En cuanto a la desinversión de su 3,8% valorado en unos 600 millones de euros, según la capitalización del banco actual. El sector financiero cree que saldrá del banco, aunque no tiene que ser de manera inmediata. De hecho, el Sabadell repartirá un jugoso dividendo de 2.500 millones en el 2026 cuando venda TSB al Sabadell y podría esperar a ese momento. Con su posición actual, el mexicano recibiría unos 95 millones de euros.

El presidente del Sabadell, además, explicó hace unas semanas que David Martínez no era un accionista estratégico del banco, como si consideran a Zurich, que demás es su socio. Josep Oliu comentó que el inversor se gana la vida “con los bonos distressed" y suele entrar en una empresa cuando necesita financiación (como la necesitó el banco catalán hace años). Pero después, cuando los bonos y activos vuelven a su posición normal, se va a otro lugar.

Por ello, ya vaticinaban que sus días en el Sabadell estaban contados como parece que finalmente sucederá. Si esto ocurre, el mexicano debe comunicarlo a la CNMV y probablemente hacer una colocación ordenada porque supera el 3% del capital y su posición es considerada como muy relevante por el regulador de los mercados.