El Col·legi d’Economistes de Catalunya (CEC) ha hecho un “llamamiento urgente” al Govern y a los partidos políticos con representación en el Parlamento para que aprueben los presupuestos de la Generalitat para 2026. La institución ha presentado un documento en el cual detalla doce razones a favor de que Catalunya tenga cuentas públicas, “por razones de normalidad institucional y de gobernabilidad”, y también por razones económicas y sociales”. Así, el CEC se suma a la petición de patronales como Foment.
“Desde el año 2023 no se ha conseguido aprobar presupuestos de la Generalitat de Catalunya por parte del Parlamento de Catalunya, lo que quiere decir que los dos últimos ejercicios la administración catalana ha desplegado su actividad con cuentas del 2023 prorrogadas, con lo que esto implica: proyectos y programas parados o eliminados, tramitaciones extraordinarias, suplementos de crédito, tensiones de tesorería...”, lamentan los economistas.
En el documento, titulado Por qué pedimos presupuestos de la Generalitat 2026, la institución que preside Carles Puig de Travy constata que la aritmética parlamentaria obliga al Govern, que no ha conseguido, de momento, el sí de ERC, a buscar otros socios, y pide la responsabilidad de los partidos para hacer realidad la aprobación.
“Los últimos años evidencian una trayectoria presupuestariamente decepcionante y el actual riesgo de ir a una nueva prórroga presupuestaria es objeto de una gran preocupación por parte de la sociedad catalana y, particularmente, por el tejido económico y empresarial. Esto no sería aceptable y generaría incertidumbre”, asegura.
El CEC da 12 motivos a favor de la aprobación de los presupuestos. Los seis primeros son por razones de normalidad institucional y gobernabilidad. Son los siguientes:
- Responsabilidad democrática, ya que se trata de “la principal ley anual de cualquier Govern y parlamento”
- Estabilidad política y diálogo, dado que “trabajar con presupuestos garantiza una mejor gobernabilidad y favorece el control parlamentario de la acción de Govern”
- Seguridad en la actividad y refuerzo de la estabilidad y la previsibilidad económica, porque “sin unos presupuestos aprobados es más difícil dar certezas a las administraciones públicas y a los agentes económicos”.
- Hoja de ruta del Govern, lo que evita la “improvisación y provisionalidad”.
- El apoyo de los agentes socioeconómicos logrado recientemente por el Govern para impulsar la inversión y el empleo.
- Evitar una prórroga presupuestaria, ya que “Catalunya lleva dos ejercicios sin aprobar presupuestos de la Generalitat, con lo que supone de oportunidades perdidas”.
- Dotar a las administraciones públicas de recursos actualizados, partiendo de la base de que “con presupuestos nuevos se pueden financiar mejor los servicios públicos, las inversiones necesarias y las políticas prioritarias”.
- Sostenibilidad de las finanzas públicas, ya que el control de la deuda y el déficit es imperativo para cumplir con los objetivos que Bruselas y el Estado ponen a las comunidades autónomas.
- Reactivar la inversión pública y aprovechar la inversión de 4.146 millones de euros prevista en las cuentas presentadas por la consejera de Economía, Alícia Romero.
- Inversión récord en vivienda, dado que los presupuestos prevén destinar “una cifra sin precedentes, de 1.900 millones de euros, para hacer frente a la actual emergencia habitacional”.
- Aprovechar mejor el actual contexto de ingresos públicos en máximos históricos, a consecuencia de “la creciente recaudación impositiva derivada”.
- Reforzar el Estado de bienestar, mediante “el impulso a servicios públicos y políticas que aligeraban tensiones estructurales que afectan la cohesión y el progreso social, y da respuesta a los principales retos que tiene la sociedad catalana”.
El Col·legi d'Economistes concluye que no aprobar los presupuestos “es un mal pronóstico sobre la sostenibilidad futura de las cuentas de la Generalitat y sobre el mismo futuro de Catalunya”, mientras que si tiran adelante, y están bien orientados para aprovechar los ingresos públicos, “puede ser una ayuda muy valiosa para la mejora de la economía catalana y, además, devolvería la acción pública a la senda de la normalidad presupuestaria”.
Mejora de la financiación
Los economistas catalanes han recordado también en el documento que la capacidad de la Generalitat para impulsar unos buenos presupuestos está limitada por la infrafinanciación económica que padece: “Sin un sistema de financiación autonómico, que garantice una mayor suficiencia de recursos y una mayor autonomía fiscal, los presupuestos difícilmente pueden aspirar a satisfacer plenamente las profundas necesidades sociales, económicas y de inversión del país”.
“Disponer de unos presupuestos aprobados y ejecutados correctamente es una condición imprescindible para el buen funcionamiento de las instituciones, pero, paralelamente, debe ir acompañado de un marco de financiación que permita desplegar con plenitud las políticas públicas que la sociedad catalana demanda”, concluye el documento.