La declaración correspondiente al ejercicio 2025 se puede presentar del 8 de abril al 30 de junio de 2026 y llega con novedades que afectan a perfiles muy diversos. El sistema de declaración de la renta en España se basa en un documento que Hacienda pone a disposición de los contribuyentes cada primavera. La aparente sencillez esconde un problema real: basta con revisarlo y confirmarlo, pero aquello que no dice es precisamente lo que más cuesta.

El borrador recoge los datos que la Agencia Tributaria ya tiene en su poder: rendimientos del trabajo, retenciones, prestaciones. Lo que no recoge son las deducciones autonómicas, los beneficios por situación familiar, las compensaciones por gastos médicos, los ajustes por alquiler, maternidad, discapacidad o donativos.

Es por eso que es muy importante revisar el borrador y, si es necesario, añadirle todos los datos que puedan servir para acceder a las desgravaciones fiscales. No se debe dar por válido el borrador sin antes repasarlo y modificarlo, si es necesario.

Laborai, una start-up española de asesoramiento fiscal y financiero fundada en 2024, ha analizado qué pasa en el caso de los contribuyentes catalanes. Entre las deducciones autonómicas, constan diversas:

- los trabajadores con ingresos de entre 15.876 y 22.000 euros que tienen más de un pagador -y que por ello están obligados a declarar- pueden deducir exactamente la diferencia positiva entre la cuota autonómica catalana y la cuota estatal. Es decir, Cataluña compensa a estos contribuyentes por el sobrecoste que les genera su propia tarifa autonómica más elevada. Ninguna otra comunidad autónoma de España tiene una deducción de este tipo.

- los inversores privados en start-ups pueden acogerse a deducciones más generosas en Cataluña que en el resto de España: el 40% de lo que se ha invertido (hasta el 50% si la empresa la han creado universidades o centros de investigación), con un límite de 12.000 euros.

- los contribuyentes que hayan enviudado entre 2022 y 2024, hay una deducción de 150 euros (o 300 euros con descendientes), aplicable durante tres ejercicios.

En resumen: los catalanes con dos empleadores, los contribuyentes viudos, los inversores en nuevas empresas o quienes hacen donativos a entidades de fomento del catalán: todos tienen deducciones que Hacienda no aplica automáticamente.

Los contribuyentes dejan de obtener deducciones

En España hay más de 250 deducciones, entre estatales y autonómicas, que los contribuyentes siguen sin aplicarse en la correspondiente declaración de la renta por falta de información. 

Laborai insta a aplicarlas porque considera que Hacienda debería devolver 600 euros de media a uno de cada 3 españoles si conocieran todas las deducciones a las que tienen derecho. No es fraude ni error: es un sistema de declaración que no está diseñado para orientar al contribuyente. 

Por eso, recomienda que se revise si se tiene derecho a:

- una deducción de 2.000 euros por movilidad geográfica

- entre 150 euros y 1.200 euros por el pago de alquiler -según cada comunidad autónoma-

- hay una deducción por maternidad (con hijos de 0 a 3 años) que es de 1.200 euros al año y unos 1.000 euros para cubrir los gastos de la guardería

- una deducción (que no es una ayuda) de 4.000 euros por la compra de un coche eléctrico

- hasta un 15% de desgravación sobre aquellas hipotecas formalizadas antes del 2013, para la primera residencia

- las donaciones a ONGs también desgravan. Hasta un 80% para los 250 primeros euros, y un 40% a partir de esta cantidad