La guerra abierta por el Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia con Repsol contradice la posición que tenía en 2022, cuando se produjeron los descuentos que ahora la CNMC sanciona. De hecho, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no solo pidió descuentos, sino que la entonces vicepresidenta Teresa Ribera agradeció a Repsol su iniciativa e instó al resto del sector a seguir la senda de la empresa presidida por Antoni Brufau.
Hace cuatro años, tras la invasión rusa de Ucrania, el precio de la energía se disparó, lo que puso en dificultades a la industria, gran consumidora de electricidad y gas, y al sector del transporte, por el encarecimiento del petróleo. El Gobierno activó medidas para mitigar este impacto y una de ellas fue impulsar descuentos en los carburantes. A su vez, pidió a las empresas del sector que arrimaran el hombro con descuentos adicionales, y así lo hizo Repsol.
“Hemos pedido un esfuerzo a las petroleras. Ayer tuvimos un movimiento importante de la mayor compañía del sector. Confiamos en que a lo largo de los próximos días haya más movimientos en esta dirección (…). Agradecemos este movimiento de Repsol y esperamos movimientos de otras petroleras. Esto se sumará al esfuerzo adicional que hará el Gobierno”, declaró Teresa Ribera, entonces vicepresidenta para la Transición Ecológica, el 25 de marzo de 2022.
La energética que dirige Josu Jon Imaz fue pionera en aplicar estos descuentos a transportistas y llevó a cabo una rebaja de 10 céntimos de euro por litro a todos los clientes profesionales que pagasen con la tarjeta Solred en sus estaciones de servicio. Esa rebaja se sumaba a la del Gobierno, que aprobó medidas por valor de 1.000 millones de euros que suponían descuentos de 20 céntimos por litro de combustible para los transportistas.
La CNMC ha anunciado este martes una sanción de 20 millones de euros para varias empresas del grupo Repsol por una supuesta "reducción de márgenes abusiva" que perjudicaría a los competidores en un contexto de dominio del mercado mayorista. Lo cierto, sin embargo, es que fue una iniciativa del Gobierno que hicieran dicha campaña de descuentos.
Repsol recurrirá la sanción
Repsol ha respondido que recurrirá la sanción, ya que cuenta con pruebas de que dichos descuentos no tuvieron "ningún efecto en el mercado" y que "no hubo exclusión de competidores ni dependencia real". Además, considera que la CNMC "se basa en un relato parcial y descontextualizado, con errores de método y de derecho, que ignora el contexto excepcional de 2022 y no acredita ni posición de dominio, ni efecto de exclusión en el mercado". La muestra es de apenas 12 estaciones de servicio de tres competidores "en cuatro entornos locales seleccionados arbitrariamente por la CNMC, que no acredita exclusión real ni potencial", añade Repsol en su defensa.
Otra vía de defensa de la empresa energética es que su cuota de mercado se situaba entonces en el 25%, por debajo del umbral que se considera posición dominante: "Jamás en la historia del derecho de la competencia se ha sancionado a una empresa por abuso de posición de dominio con cuotas de mercado por debajo del 30% y menos en un periodo tan corto de tiempo (9 meses) y en condiciones excepcionales".
Ninguna empresa, denuncia Repsol, quedó excluida del mercado durante aquella época e incluso una de las supuestamente afectadas, AS24, "ha reconocido expresamente que no ha sufrido ningún apretón, mediante un escrito aportado a la CNMC, que el organismo regulador ha ignorado". "La CNMC reconoce que no hubo márgenes negativos ni salidas del mercado por parte de los competidores analizados", lamenta Repsol.
