Repsol ha informado este martes que recurrirá a los tribunales la sanción de 20 millones de euros impuesta horas antes por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), por descuentos supuestamente excesivos. La CNMC no acredita posición de dominio, según Repsol, que explica que los descuentos no tuvieron ningún efecto perjudicial en el mercado ni en los competidores.

La sanción, contra las filiales Repsol Comercial de Productos Petrolíferos, Solred y Campsa Estaciones de Servicio, se debía, según la CNMC, a una "reducción de márgenes abusiva" que perjudicaría a los competidores en un contexto de dominio del mercado mayorista. Competencia prohíbe además a estas empresas optar a contratos públicos.

Repsol ha comunicado que recurrirá la sanción porque tiene pruebas de que sus descuentos no han tenido "ningún efecto en el mercado". "No hubo exclusión de competidores ni dependencia real. La decisión de la CNMC identifica tan solo 12 estaciones de servicio de tres competidores en cuatro entornos locales seleccionados arbitrariamente por la CNMC, que no acredita exclusión real ni potencial". Aun más, defiende Repsol, los operadores tuvieron márgenes positivos y mejoraron las ventas en el periodo analizado.

"La decisión (de la CNMC) se basa en un relato parcial y descontextualizado, con errores de método y de derecho, que ignora el contexto excepcional de 2022 y no acredita ni posición de dominio, ni efecto de exclusión en el mercado", defiende Repsol, que dice haber actuado "con transparencia y en beneficio de los consumidores en el peor momento de la crisis inflacionaria". 

El período analizado por el que Competencia sanciona a Repsol es el comprendido entre los meses de abril y diciembre de 2022, cuando la invasión de Ucrania tuvo un efecto sobre los precios de los carburantes, que subieron considerablemente. Según la CNMC, Repsol aplicó estas subidas en la venta mayorista a otras empresas al mismo tiempo que aplicaba descuentos excesivos en la venta a cliente, de forma que perjudicaba la competencia, especialmente en la venta del gasoil. 

La CNMC califica los hechos como "especialmente graves" y asegura que propiciaron que las estaciones de servicio redujeran las ventas "drásticamente", extremo que Repsol niega. 

Las cuotas de mercado de Repsol durante aquella época estaban al 25%. "Jamás en la historia del derecho de la competencia se ha sancionado a una empresa por abuso de posición de dominio con cuotas de mercado por debajo del 30% y menos en un periodo tan corto de tiempo (9 meses) y en condiciones excepcionales", ha dicho Repsol. 

Ninguna empresa, denuncia Repsol, quedó excluida del mercado durante aquella época e incluso una de las a priori afectadas, AS24, "ha reconocido expresamente que no ha sufrido ningún apretón, mediante un escrito aportado a la CNMC, que el organismo regulador ha ignorado". 

"La CNMC reconoce que no hubo márgenes negativos ni salidas del mercado por parte de los competidores analizados", lamenta Repsol, que acusa al organismo regulador de estar "más preocupado por los resultados de estos competidores que por los ahorros que los descuentos supusieron para clientes y consumidores".