Puig se ha disparado casi un 15% en los primeros compases de la sesión bursátil de este martes, después de que la compañía informara ayer, una vez cerrado el mercado, que se encuentra en conversaciones con la norteamericana Estée Lauder para estudiar una posible fusión. Los títulos de la firma catalana presentaban alrededor de las 9.25 horas un avance del 14,77%, hasta situarse en un precio de 17,81 euros por acción, lo cual la convierte en el valor que más crece de todo el Ibex-35. Por el contrario, Estée Lauder ha experimentado una caída del 7,7% en su cotización después de trascender las negociaciones, en un movimiento que refleja la diferente percepción de los inversores sobre la operación en función del rol que ocuparía cada una de las dos compañías en una eventual integración.
Tal como comunicó este lunes la compañía de belleza a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, hasta el momento no se ha tomado ninguna decisión definitiva ni se ha alcanzado ningún acuerdo entre las partes implicadas. En el comunicado remitido al organismo supervisor, Puig ha subrayado que, mientras no exista un pacto en firme, no puede garantizarse que la operación llegue a materializarse ni tampoco cuáles serían los términos concretos de esta. La prudencia mostrada por la compañía responde al carácter preliminar de las conversaciones, que se encuentran en una fase inicial y podrían no culminar con un acuerdo definitivo. A pesar de esta advertencia, el mercado ha reaccionado con un optimismo notable ante la posibilidad de que se articule una alianza entre dos de los grandes nombres del sector de la cosmética a escala mundial.
Un nuevo equipo directivo al frente de Puig
Las conversaciones con Estée Lauder llegan en un momento de relevo en la estructura directiva de Puig. El pasado 17 de marzo, el consejo de administración de la compañía nombró a José Manuel Albesa como nuevo consejero delegado, en sustitución de Marc Puig, que dimitió del cargo, pero mantendrá la posición de presidente ejecutivo. Este movimiento supuso una reestructuración de la primera línea de gobierno de la firma catalana, que busca reforzar su gestión en un contexto de expansión internacional. Asimismo, la compañía designó a Miquel Àngel Serra como nuevo director financiero para relevar a Joan Albiol. Este último, sin embargo, conservará las funciones de secretario no miembro del consejo de administración, garantizando así la continuidad en el área de gobernanza corporativa.
Los cambios en la cúpula directiva se enmarcan en una etapa de transformación para Puig, que desde su salida a bolsa ha intensificado su presencia en los mercados internacionales y ha mantenido una estrategia de crecimiento basada en la consolidación de su dossier de marcas propias y la exploración de oportunidades de integración con otros actores globales. El empuje de Puig ha contribuido a la evolución positiva del Ibex-35 en una jornada en la que el selectivo español mantiene la senda alcista iniciada a primera hora.
Los inversores han recibido con interés la noticia de las conversaciones entre la compañía catalana y el gigante norteamericano, en una operación que, en caso de consumarse, daría lugar a uno de los movimientos corporativos más relevantes de los últimos años en el sector de la cosmética y la perfumería. La reacción disparada en bolsa entre las dos compañías evidencia las expectativas generadas en torno a la posible integración. Mientras Puig experimenta una revalorización sostenida durante los primeros compases de la sesión, Estée Lauder sufre un retroceso en su cotización que refleja la incerteza sobre el rol que ocuparía en una eventual fusión y las implicaciones que esta podría tener para su estructura corporativa.
