Algunos de los participantes asiáticos que han asistido al Mobile World Congress (MWC), en Barcelona, tienen problemas para volver a sus países de origen después de que este jueves finalizada la vigésima edición, por la guerra en Oriente Medio y el cierre del espacio aéreo por esa zona del mundo.

Los ataques iniciados por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y sus inmediatas reacciones dificultaron la llegada de algunos congresistas desde Oriente Medio a la inauguración del MWC este lunes. Ahora, las cancelaciones y retrasos de los vuelos, y un notable aumento de su precio, afectan al regreso a casa.

Es el caso de Rosay, una representante de la multinacional china Huawei que vive en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y que, para venir a Barcelona, no tuvo ningún contratiempo. "Pero por culpa del problema en Irán, ahora no puedo volar de regreso a Dubái", lamenta en declaraciones a EFE mientras los operarios ya empiezan a desmontar algunos estands del MWC.

Rosay prevé viajar a un tercer país para, dentro de unos días, intentar regresar a los Emiratos Árabes Unidos. Una situación similar vive Ayano Tominaga, una periodista japonesa especializada en tecnología que, si bien se considera nómada, acostumbra a viajar a Tailandia. "No había reservado mis billetes todavía. Esperaré las próximas semanas en Europa y, cuando la situación mejore, volveré a Asia", señala.

El reajuste de planes de Rosay y Tominaga contrasta con el desfile de bolsas y maletas de otros participantes que, después de cuatro días de congreso, pueden volver a sus hogares, como Yosuke, que ya lo tiene todo listo para volver a Japón. "Volaré de Barcelona a París y, de allí, a Japón, como tenía planeado", celebra, aunque lamenta que muchas personas de su empresa han tenido que reformular el trayecto y hacer escala en otras ciudades.

Tanto James, que viene de China, como Bumjoong, un joven surcoreano, se consideran unos afortunados porque pudieron llegar a Barcelona con normalidad y prevén volver a casa sin problemas, una suerte que no todos sus compañeros de trabajo tuvieron. "Una colega quería venir haciendo escala en Abu Dabi, pero no pudo llegar a Barcelona para el arranque del congreso", asegura Bumjoong.